Archivo de Enero 2011

La junta de la trócola (143)

Sueltos

Andalucía

Asturias

Canarias

Castilla y León

Galicia

Madrid

País Vasco

Mundo

La Librería de Alarifes

  • 150 años de ferrocarril en Guadalajara. Sergio Velasco Gigorro. 208 páginas al precio de 12 euros.
  • Historia gráfica del ferrocarril en España - Tomo III: Desde 1901 hasta 1939. 192 páginas al precio de 45 euros.
  • Geografía de los ferrocarriles españoles. Edición facsímil. 112 páginas al precio de 35 euros.
  • 150 años de ferrocarril en Villalba (1861-2011). Javier Aguado Martín. 192 páginas al precio de 13,5 euros.
  • Locomotoras de Andaluces. Fernando Fernández Sanz, Gustavo Reder. 254 páginas al precio de 35 euros.

El Museo de la Industria de Eibar

imgEn enero de 2008 se supo que una empresa especializada recogería toda la información sobre los productos y las empresas industriales de Eibar con el fin de dotar al Museo, cuya primera fase fue inaugurada un año antes, de fondos documentales y piezas que exponer por lo que debía realizar también el proyecto museístico y el material divulgativo. La idea era poder abrir el Museo a finales de 2008.

La primera fase del Museo, que ya fue ubicada en la Casa de Cultura Portalea, comenzó recogiendo la tradición armera.

En este Museo se pretendía exponer todos aquellos artículos elaborados en las empresas de Eibar. Especialmente aquellos que fueron más significativos, novedosos y avanzados. En noviembre de 2008 el museo recibe tres bicicletas históricas de las marcas Orbea y BH, donadas por vecinos.

Es finalmente en mayo de 2009 cuando el Museo es inaugurado, ya completo, con el objetivo de conseguir 10.000 visitas al año. En él pueden encontrarse todo tipo de objetos: bicicletas, televisores, papelería, máquinas de escribir, de coser… en 700 metros cuadrados.

En marzo de 2010 el Museo adquiere una multicopista de 1930 de la empresa Orozco y Ormaetxea. Además los presupuestos municipales dedican una partida a la clasificación y catalogación de los archivos industriales, tanto el archivo de Alfa, como parte del archivo de la Star.

La empresa El Casco ha donado uno de los relojes históricos que estaban instalados en portería y que estaban destinados al control de entrada y salida de los trabajadores: “fueron unos relojes adquiridos a la Comandancia de Marina de Bilbao que habían pasado por varios manos. Posiblemente sean del siglo XIX. Son muy curiosos. Vamos a darlos a conocer en el Museo”.

El año 2010 concluyó con un balance de 4.000 visitas y la adquisición de más piezas a las diferentes colecciones, como un plato de damasquinado eibarrés, una cámara de fotografía Fiamma, o una ‘Motobic’ fabricada en Eibar en 1960.

Para el año 2011, además de nuevas adquisiciones, se prevé un incremento de las actividades organizadas por el Museo, como una conferencia sobre la historia del cuadro de Carlos de Ibarra, pintado por el belga Felipe Diriksen, así como sobre las tareas de restauración llevadas a cabo.

El Museo de la Industria de Eibar es visita obligada para todo aquel que quiera rememorar los avances del siglo XX. Objetos que fabricados en Eibar hicieron una vida más fácil. Larga vida para este centro.

Manufacturas Olaran

El Colegio de Arquitectos, tras dedicar un libro a Florencio Mocoroa, comunicó al Ayuntamiento de Beasain que la fábrica Manufacturas Olaran, entonces en activo, es una de las cinco obras más importantes del patrimonio histórico industrial de Gipuzkoa.

Así pues, el Ayuntamiento optó por divulgar su valor entre vecinos y visitantes.

El arquitecto Florencio Mocoroa, en 1939, aceptó el encargó de reformar y ampliar la fábrica Manufacturas Olaran de Beasain, siendo este encargo una de las obras más importantes y conocidas de su carrera profesional. Mocoroa utiliza en este proyecto un lenguaje y una composición estrictamente racionalista: sobria, de volumen compacto, elemental y contundente. Toda la fachada principal tiene un diseño plano que solo se rompe con las aberturas para las ventanas y puertas de la primera y segunda planta. La tercera planta es ciega y Mocoroa la utiliza como fondo donde colocará el rótulo con el nombre de la empresa, pensado y realizado como un enorme reclamo publicitario para su visión desde la carretera y el tren. Como elemento de transición, se eleva una torre: un prisma rectangular esbelto, que sufre una fragmentación en su parte superior. Destaca, asimismo, su organización interna en base a los dos patios modulados y simétricos. Los materiales que fueron utilizados en la construcción son básicamente el hormigón armado y el vidrio además del revoco exterior blanco.

Mocoroa, cuya obra se da entre la década del 30 y del 70 del siglo pasado, es básicamente un arquitecto de viviendas y aprovecha los proyectos industriales para diseñar según las últimas tendencias, aunque se puede englobar dentro del racionalismo realista.

En mayo de 2009 el Ayuntamiento, junto con la propiedad y una promotora inmobiliaria acuerdan construir viviendas de protección oficial en la trasera de la fábrica. Eran los primeros pasos de un plan trazado el 16 de abril de 2002 por el que la empresa trasladaría su producción al Sector 8 en la muga con Ormaiztegi durante al menos cinco años.

El edificio de la calle José Miguel Iturrioz calificado como ‘bien cultural’ con la categoría de Monumento se conservará, hablamos del pabellón rectangular que lleva impreso el nombre de la empresa.

En julio, de 2009, la empresa cierra. El Ayuntamiento, por tanto, rescinde aquel acuerdo urbanístico. Para Beasain queda el magnífico edificio como recuerdo de lo que la fábrica supuso para la localidad.
Read more »

La junta de la trócola (142)

Andalucía

Asturias

Castilla la Mancha

Castilla y León

Comunidad Valenciana

Madrid

  • Una gran “catedral” tecnológica. Este año despegará la histórica nave de Boetticher de Villaverde tras décadas de abandono: un atajo para llevar las nuevas tecnologías al mundo laboral.

Mundo

La Librería de Alarifes

  • El ferrocarril de Talavera de la Reina a Villanueva de la Serena. Historia de una ilusión. Juan José Ramos Vicente. 167 páginas al precio de 20 euros.
  • Una mirada a nuestro Patrimonio Industrial.
  • El patrimonio industrial, el legado material de la historia económica. Áreas 29. Revista Internacional de Ciencias Sociales. 175 páginas al precio de 12 euros.
  • Venta de Baños. Un pueblo, su estación y sus ferroviarios. En el 150,aniversario de su nacimiento. Fernando Rodríguez Garrapucho. 300 páginas al precio de 30 euros.
  • El Ferrocarril de Torralba a Soria y Castejón. Pedro Manuel González Fraile, Pedro Pintado Quintana. 224 páginas al precio de 30 euros.

Paseos por el patrimonio industrial de la provincia de Granada (IV)

igA pesar de los estupendos paseos que esta semana hemos dado por el patrimonio industrial de la provincia de Granada no debemos engañarnos: “la mitad del patrimonio industrial protegido de Granada son dos toros de Osborne“. Así titulaba en noviembre de 2008 Radio Granada. Los emblemas publicitarios están ubicados en Albolote y Güéjar-Sierra y los bienes protegidos son las fábricas azucareras de Motril y de Salobreña. Entonces, porque la situación ha cambiado y desde el año 2009 las minas de Alquife están catalogadas.

Otros bienes, en proceso de catalogación, serían la Acequia de Aynadamar (o Fuente de las Lágrimas) como arqueológica en Alfacar y el Puente de hierro “El Hacho” (o de Almedinilla) como monumento en Guadahortuna, ambos con expedientes incoados hace muchos años.

Sirviéndonos de la página web “Patrimonio y Turismo Industrial en Andalucía Oriental” debemos citar otros bienes industriales no menos importantes que los tratados en estos días:

El Foro de Arquitectura Industrial reconoce en otro documento que a pesar de la necesidad de proteger este patrimonio “el problema está en que no se sabe qué hacer con él”, y advierte de la “escasa sensibilización social” ante los restos industriales, lo que provoca que “tenga muy serias dificultades de conservación”.

Según la lista publicada por el Foro, Granada se sitúa en el cuarto lugar en cuanto a expedientes inscritos o incoados, tras Cádiz, con 26, Córdoba, con 26, Jaén, con 52, y Almería, que con 92 estructuras aglutina casi la mitad de los 205 elementos de patrimonio industrial registrados en Andalucía.

La junta de la trócola (141)

Andalucía

Asturias

Canarias

Castilla y León

Mundo

El batán de las mantas maragatas

En Val de San Lorenzo, viniendo de Astorga (a seis kilómetros), nos encontramos con un batán, ahora museo, que data del siglo XVIII. Dedicado a la elaboración de paños de lana (estameñas, blanquetas y paños pardos) así como de cobertores y mantas a partir de 1858.

El Batán, recuperado hace tres años, alberga la primera fase del Museo Textil. Es un batán hidráulico que muestra al visitante el trabajo y la elaboración textil antes de la electrificación en los años 20 del siglo XX.

Es propiedad e iniciativa del Ayuntamiento con el asesoramiento de la etnógrafa Concha Casado.

La visita al Museo incluye un recorrido explicativo de sus instalaciones y del proceso de elaboración, para dar a conocer la rica historia artesanal de Val de San Lorenzo desde el siglo XVII con los paños de lana y a partir de mediado el siglo XIX, sus cotizadas mantas y cobertores de lana.

En una visita a este Batán-Museo, se explica detenidamente todo el proceso de trabajo, puesto que es real y realizado por la última generación de artesanos que cumplen un estricto ritual transmitido por sus padres.

La producción, de gran calidad, es vendida en el norte de Europa.

En el batán se realiza el ablandado, lavado, desengrase (con el golpeo continuo de los mazos de roble contra los tejidos) y centrifugado de las piezas, hasta que quedaban completamente tupidas y pasan a la percha de cardo, donde, finalmente, se sacaban los pelos a los paños, gracias al roce con los pinchos del cardo de cardadores (cultivado en las provincias de Alicante y Albacete) que se encuentran adosados a dos enormes rodillos de madera.

“La sabiduría de cada generación es nuestra propia sangre. Así hay que mirar las raíces y las huellas del pasado”. Concha Casado (etnógrafa).

Read more »

Las neveras de Sojuela

imgLa localidad riojana de Sojuela posee un singular conjunto de neveras que se ha convertido en objeto turístico.

En ocasiones anteriores, cuando hemos hablado de estas construcciones, hemos atribuido a la nieve los poderes curativos y de conservación de los alimentos. Por lo que la recolección de nieve en el invierno y su conservación durante el mayor tiempo posible se convirtió en una actividad industrial y comercial.

Los pozos de nieve, aquellos que estaban situados en la montaña, se construían en la cima de los montes, con el fin de recoger la mayor cantidad posible de nieve en invierno. Eran hoyos excavados revestidos de mampostería de piedra cubiertos en la parte superior para conservar mejor el frío en los meses de verano.

En invierno se llenaban y desde primavera suministraban hielo a las casas.

En el fondo de la nevera se disponía un “emparrillado” que aislaba la nieve del contacto con el suelo y con el agua derretida, de esta forma se permitía la salida de ese agua por un aliviadero o desagüe. El emparrillado era una estructura de troncos cruzados cubierta de una base vegetal de aguja de pino, helechos, paja o ramas, que apoyaba sobre piedras situadas en el fondo de la nevera.

Desde el exterior se echaba y repartía la nieve, traída en cestos, sobre esa estructura. Los “empozadores”, calzados con polainas fabricadas con saco o mantas, comenzaban a apelmazarla con unas herramientas de madera llamadas “pisones”.

El trabajo de empozador era muy duro. Los hombres se turnaban para evitar congelaciones.

Se colocaba una capa de cubierta vegetal cada 30 o 40 cm de altura, lo que permitía separar el hielo en bloques facilitando su posterior extracción. También se colocaban ramas o troncos en los laterales con el fin de evitar que la nieve tocara las paredes de la nevera. Así continuaba el proceso hasta completar el llenado de la nevera, cubriéndose con ramas, troncos, paja y mantas o pieles para evitar que todo el conjunto ganara temperatura y el hielo se derritiera.
Read more »

La junta de la trócola (140)

Andalucía

Asturias

Castilla y León

Comunidad Valenciana

Murcia

País Vasco

  • Babcock, un siglo de vida y agonía. La fábrica de Sestao ha ligado su crecimiento al empuje industrial vasco. Otra crisis llama ahora a la puerta de B&W, acostumbrada a remontar vuelo pero enfrentada a su peor amenaza de desaparición.

Mundo

La lamentable situación del patrimonio industrial de Málaga

Hace algún tiempo hablamos de las personas que habitaban los bienes industriales abandonados, por ejemplo en Valladolid, hoy hablamos de la situación existente en Málaga. Otra gran ciudad, en la que el patrimonio industrial existente es mucho, es grande, es singular, es historia. Aquellas fábricas de la Málaga industrial, de hace dos décadas, hoy sufren el abandono y el olvido.

Ejemplos de ello hay muchos, puesto que hablamos de fábricas que anteayer eran industrias punteras como la fábrica de bolígrafos, expropiada para ampliar el paseo marítimo. Sin más. Pero la década de los 90 también es recordada por el cierre de otras empresas punteras: Intelhorce, Automóviles Higueras, Siemens o la fábrica de amoniaco.

La fábrica de bolígrafos es ahora la vivienda de muchos indigentes de Málaga.

Los depósitos de butano, previsto como zona residencial, es inmenso puesto que dispone también de un interesante conjunto de construcciones: almacenes, oficinas y zona de carga y descarga, el recinto tiene pistas de tenis, una piscina y un chalé donde vivía el director. Hoy es la principal fuente de materias primas para los chatarreros malagueños, mientras en otros lugares se recuperan dotándolos de un nuevo uso.

El Tarajal, de 1931, que primero fue azucarera, luego corchera… y que podría convertirse en Museo de la Industria, es ahora corral para los habitantes que malviven a su lado.

La industria alcoholera malagueña tampoco tiene mejor suerte. Edificios como el de las Bodegas Romero se dan por perdidos a raíz del desmantelamiento de la empresa hace veinte años. Su conocida producción de licores y la repercusión en la ciudad escenifican bien su significación en la memoria colectiva.

Otros bienes patrimoniales singulares como Citesa o Intelhorce siguen siendo despreciados y son víctimas por la latente especulación inmobiliaria. Cabe reseñar el compromiso de los dueños de Intelhorce por mantener una nave y en ella crear un museo para el recuerdo de esa industria.

Read more »