El Campus de la Universidad de Oviedo en Mieres, donde está la Escuela de Ingenierías Técnicas, se amplía y llega al mítico pozo Barredo para lo cual será “necesario” suprimir parte de los edificios de la mina, la cual albergará un parque sobre patrimonio industrial.
Tras la desaparición del edificio de la máquina de extracción, el inmueble que acogía las oficinas técnicas y administrativas, el botiquín y la sala de bombas sólo quedan el castillete y la bocamina del grupo Mariana de 1928.
La mejora del área industrial del pozo Barredo y mina Mariana tiene como fin la integración del patrimonio minero en la futura ciudad universitaria. El referente será el castillete, pero el proyecto, un presupuesto de 1.712.858 euros, afectará a 21 piezas del patrimonio minero.
Los redactores del plan, Víctor García y Míriam González, prevén “dotar” a la zona del valor documental, histórico y patrimonial “indudable”. Es por ello que se incluye la protección integral del castillete, la chimenea, la sala de máquinas y la bocamina Mariana junto con la rehabilitación de los principales vestigios industriales, el proyecto da uso lúdico y cultural a algunos de los vestigios como tirón económico y turístico.
La chimenea y el castillete de Barredo serán los grandes emblemas del conjunto industrial. El basculador se mantendrá para entender el conjunto y el funcionamiento de la antigua actividad minera.
El proyecto de los arquitectos da mucho valor a la urbanización del entorno es por ello que se recuperarán varios espacios verdes al Oeste, la ladera del monte y la plaza del pozo. Los edificios serán una continuación de la plaza para lograr visión de conjunto.
Barredo cesó su actividad extractiva en julio de 1935. Durante años continuaron en la mina las labores de desagüe, ya que sus galerías están comunicadas con el pozo Figaredo que cerró hace unos meses. El pozo Barredo tenía cinco plantas y una profundidad de 355 metros. La quinta planta se encuentra en una cota a 135 metros por debajo del nivel del mar. La historia empresarial de la mina mierense arranca en 1926 con la empresa Fábrica de Mieres, S.A.