Plan para rehabilitar la fábrica de Araia
La fábrica de San Pedro de Araia, construida en 1847, es la primera empresa siderúrgica de la modernidad en el País Vasco, ya en el año 1906 instaló el primer horno eléctrico de acero de España. Hoy, la fábrica, sólo es una ruina en el paisaje que recorren los montañeros de Aratz.
De ella se conserva parte de la maquinaria, los edificios, las canteras, los saltos de agua (que se usaba en el proceso y generaba electricidad),… toda una instalación industrial levantada junto al macizo de Aratz.
El valor de la fábrica, desde el punto de vista histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico es inmenso. Se sopesa, como uno de los futuros usos, la promoción del queso Idiazábal y convertir el pueblo en un centro internacional del queso.
Los restos, pretendidos por el Ayuntamiento de Asparrena a fin de restaurar el complejo, están en manos de kuwaitíes.
Este pasado verano se descubrió una antigua cantera donde aún se conservan una veintena de piedras labradas usadas años atrás para los hornos, incluso un tramo de raíles por donde se llevaban las piedras y el cargadero.