Carta al director de don Roberto Polo Domingo (alcalde de Casetas) en El Periódico de Aragón del 26 de junio de 2007
Esta semana van a demoler parte del conjunto fabril de la Harinera del Ebro de Casetas, y una chatarrera va a llevarse sus molinos. Nuestra harinera es una fábrica viva desde 1913 hasta el verano pasado y es, también, uno de los monumentos industriales mejor conservados de Aragón. Y va a ser derribada desoyendo la solicitud unánime del pleno de la Junta Vecinal de Casetas. Con la nocturnidad que supone el aprovechar este interregno en el que no están constituidos ni el equipo de gobierno municipal ni el autonómico, administraciones responsables de la regulación del urbanismo y de la defensa del patrimonio, y en un momento en el que está en proceso de elaboración el Catálogo de Patrimonio Industrial y de Obra Pública de Aragón. ¿Qué gestor político, funcionario municipal, empresario de la construcción o asesor paniaguado va a asumir las responsabilidades que puedan derivarse de esta intervención? ¿A quién culparemos cuando hagamos el inventario de los bienes perdidos y emigrados de Aragón de que todavía en el 2007 no supimos defender nuestro patrimonio industrial? Y luego a algunos se les llenará la boca con la defensa del patrimonio.
También es noticia de hoy “Los vecinos protestan por el derribo de la harinera. Varios obreros han colocado postes para separar la corriente eléctrica del edificio.”
Gracias a los redactores de wikipedia podemos conocer más sobre esta harinera
“HARINERA DE CASETAS. Este conjunto fabril que hoy ocupa una manzana entera, en su disposición y características finales refleja diversas fases en su construcción, correspondiendo el núcleo inicial a los dos bloques de edificio dispuestos en “L”, recayente a la c/ Moncayo nº 15, con tres alturas, y el contiguo, recayente a c/ del Olmo, de una planta. El resto parecen ampliaciones posteriores de edificación vulgar. Se sabe que esta Fábrica de Harinas de Solans se incendió el 30 de diciembre de 1920; casi toda la maquinaria se quemó y se produjo el hundimiento del edificio. Por ello, cabe deducir que la construcción actual es fruto de una edificación o reedificación de los primeros años de la década de los 20. Los dos bloques de edificio de interés responden a los mismos planteamientos formales. El núcleo principal, consta de tres plantas, está edificado en ladrillo revocado, y su fachada principal se ordena en rígido simetría a partir de un cuerpo que vuela sobre la puerta, sobre dobles ménsulas, y se remata a modo de torreón; a ambos lados se disponen dos ejes de vanos adintelados y con cabezales de clave resaltada en la planta baja, en cuyo centro se abre la puerta de ingreso en arco de medio punto, enfatizada por las dobles ménsulas de vuelo del cuerpo central que la flanquean. La ultima planta tiene un tratamiento totalmente definido en clara referencia a la arquitectura local; se trata de una sucesión de arcos de medio punto, en series de tres, sobre él que se alza el antepecho del remate del edificio. Las mismas características formales presenta el otro cuerpo transversal de dos plantas, en lo que la galería de arquillos se desarrolla en todo su perímetro. El edificio se integra dentro de la arquitectura fabril de las primeras décadas del siglo XX (1910- 1920), dentro de un eclecticismo con matizaciones historicistas relacionado con algunas obras de Miguel Angel Navarro Pérez.”