Paseando Álava
Continuamos nuestro paseo por tierras alavesas para visitar: la Fundación San Pedro (Araia), la Azucarera Alavesa (Vitoria), el Depósito de Aguas (Vitoria), la Cerámica (Llodio) y las Salinas (Añana).
La Fundición San Pedro es considerada, junto a la de Bolueta, como la primera empresa siderúrgica moderna del País Vasco. Sus orígenes se remontan hasta 1847 en la figura de Antonio de Larrea quién recibió el apoyo de otras familias: Ajuria y Urigoitia. Se especializó en la venta de lingotes de hierro y productos como rejas de arado, ejes de carro y otras piezas de forja. Ahora, abandonada, sus instalaciones permiten distinguir las canteras de caliza y sílice, la presa del Nacedero, la planta de machacado de caliza, las carboneras, el almacén de mineral, las naves de producción de hierro y partes de algunos hornos junto con varias grúas puente. Cerca de ella el edificio de la central hidroeléctrica (1895).
Después de que en 1959 pasase a manos de un grupo inversor kuwaití siguió en activo hasta 1985.
Construida en 1904 y cerrada hace 17 años, la Azucarera Alavesa es ahora utilizada para oficinas e investigación gracias a la intervención del arquitecto Mikel Garbizu. El recinto, obra de Iñiguez de Betolaza, es de estética manchesteriana, con fachadas de ladrillo vista rasgadas con amplios ventanales de celosía acristalada, rematados con arco estilo Tudor.
Sus principales atractivos son el viejo pabellón, donde se transformaba la remolacha en pulpa, y la esbelta chimenea de ladrillo en el patio central.
El Depósito de Aguas de Vitoria, construido en la segunda mitad del siglo XIX, es parte de la red de abastecimiento de la ciudad. La tubería lleva el agua hasta esta edificación de piedra, ladrillo, planta cuadrada, treinta pilares, diez metros de altura… Fue utilizado hasta hace 24 años y hace 16, tras una rehabilitación, pasó a ser Centro Cultural Montehermoso.
El centro cultural, proyectado por Ercilla y Campo, destaca por la pureza de líneas y las bóvedas de ladrillo de cañón seguido apoyadas sobre arcos de medio punto.
La Cerámica de Llodio, fundada en 1903 como la primera tejera mecánica, posteriormente fábrica de productos cerámicos, desde 1946 dedicada a los ladrillos reflactarios, y finalmente rehabilitada para despachos empresariales. En su composición destaca la chimenea, uno de sus elementos básicos, junto al que fuera edificio principal, con sus fachadas recuperadas, al igual que las molduras, goterones y adornos.
La causa del cierre de esta empresa fueron las inundaciones sufridas en el año 1983.
El paisaje industrial alavés más singular son las Salinas de Añana. Se trata de un conjunto de terrazas de desecación escalonada que ocupan una superficie de 5.500 eras. El declive de esta actividad hizo peligrar la integridad del conjunto, pero la Diputación alavesa intervino en el año 2001.
Su origen se remonta hasta el siglo IX, son Monumento Nacional.

Días atrás se conoció el
25 años desde que se fundó la
La chimenea, muy deteriorada, necesita de una inversión para su consolidación. El Ayuntamiento de Bilbao ha asumido la responsabilidad de preservarla comenzando por vallar la zona y contemplar la ejecución de obras de refuerzo a lo largo del próximo año.