La Junta de Andalucía ha incluido en el Inventario de Bienes Reconocidos del Patrimonio Histórico Andaluz ocho edificios del siglo XX: la aduana en la plaza de Sevilla, las instalaciones de Ibérica AGA, el colegio Safa-Villoslada, la iglesia de San Severiano, la Estación Marítima, la torre de comunicaciones y el edificio de Telefónica en Puerta Tierra, la clínica dental de la calle Tamarindos y la Harinera Vilafranquina.
Como puede comprobarse la mayoría de los nuevos bienes están vinculados a la actividad industrial y “son exponentes de una época histórica y son portadores de un principio de calidad y de valores susceptibles de ser evaluados a nivel local y, trasversalmente, en el conjunto de Andalucía”.
Esta decisión obliga al Ayuntamiento de Cádiz, pese a las operaciones urbanísticas presentes y futuras, a otorgar una mayor protección para estos inmuebles.
Aunque no se protegerá la histórica estación de ferrocarril, de 1905, si la Aduana Nueva. Finalmente la lucha de la plataforma ciudadana en favor de su mantenimiento como centro administrativo ha triunfado, una vez que las administraciones han comprendido que su derribo sería irreversible.
El Ayuntamiento asegura que va a recurrir la inclusión de todos estos inmuebles –la Aduana, las instalaciones de Abelló Linde (antes Ibérica Aga), el colegio Safa–Villoslada, la iglesia de San Severiano, la torre de comunicaciones y el edificio de Telefónica, la clínica dental de la calle Tamarindos-.
Más polémica ha sido la decisión respecto a la Estación Marítima porque afecta a la futura reorganización del espacio portuario y porque este edificio fue reformado profundamente hace unos años, modificando de forma sustancial su diseño original ahora protegido.
La Harinera de Vilafranquina, que aún sigue en funcionamiento en el término urbano de la capital, alegará contra la protección de su edificio. Según el representante de Harinera Vilafranquina los edificios destinados a una actividad industrial “no deberían estar condicionados por estas protecciones”.