La Fábrica de Armas de Toledo
La Fábrica de Armas de Toledo ya es un Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, desde que, semanas atrás, la Administración Autonómica así lo considerase. Se une a otros bienes industriales castellano manchegos, como son: el conjunto histórico-minero de Almadén (Ciudad Real), la fábrica de harinas San José, en Toledo, o la fábrica de paños de Brihuega (Guadalajara).
La fábrica, que se extiende sobre una superficie de 250.000 metros cuadrados junto al río Tajo, comenzó a construirse en el último tercio del siglo XVIII, cuando el arquitecto Sabbatini recibe el proyecto de Carlos III para reubicar la fábrica de espadas de Toledo.
Durante 200 años, la fábrica fue completando su arquitectura inicial, que giraba en torno a un gran edificio de corte palatino junto al que se construyó el canal de Carlos III, que dotaba de energía a las máquinas. Llegó a contar con medio centenar de edificaciones, y sufrió diversos altibajos en su producción e importancia a lo largo de los siglos XIX y XX, debiendo adaptarse a la modernización del armamento y de los sistemas de producción. Read more »
“Blocaos, nidos de ametralladoras, puestos de observación y artilleros levantados por zapadores, civiles, presos… Aparecen situados a veces en forma de líneas-muralla; hilos que cosen el desarrollo de los combates o el efecto del miedo, tanto en España (Ruta Orwell, en Aragón; Línea XYZ en Valencia, o Línea Gutiérrez, en Pirineos: más de 5.000 fortificaciones construidas por Franco hasta 1953 por temor a una invasión aliada) como en Europa”.
