Archivo de la categoría 'Harinero'

Farinera de Castelló d’Empúries

img¿Quieres aprender a hacer pan? ¿Sabes de dónde sale la harina?… con estas inocentes preguntas se sugiere la visita al ecoMuseo en que se ha convertido la harinera de Castelló d’Empúries, en la provincia de Girona. Un ecoMuseo que ante todo tiene la tarea de divulgar el proceso de elaboración de la harina, elemento fundamental en la obtención del pan, no sólo a los más pequeños, también a todos aquellos “profanos” en la materia, a la vez que conservar un legado industrial de primera magnitud.

El concepto de ecomuseu engloba “una museografía del tiempo y del espacio, con el desarrollo como objetivo, la interdisciplinariedad como herramienta y la participación como motor”. Jean-Claude Duclos.

Pero el carácter de museo lo da la adquisión y recepción de piezas donadas al mismo para su conservación y exposición pública pasando a formar parte del patrimonio de todos. Objetos de la producción de harina, del cultivo del trigo y de la transformación del producto a lo largo de la historia; objetos del proceso productivo harinero; objetos de laboratorio relacionados con las analíticas del trigo y de la harina; objetos vinculados a la transformación de los productos acabados; señalización propia de la fábrica; elementos vinculados al entorno natural y rural de la Farinera; elementos vinculados al territorio del ecomuseo; y todo aquello relativo a las tradiciones, oficios y sus gentes…

El conjunto, además de la maquinaria y el propio edificio, integra el “Rec del Molí” un canal de agua de origen medieval.

Este ecoMuseo, como centro cultural vivo, emprende diversas iniciativas orientadas a su divulgación, a la animación, al estudio y a la promoción del significado de lo que contiene. Además de las que ya se realizan en otros muchos museos, caben destacarse las vinculadas a la relación con el entorno, con la naturaleza y el medio, como el propio canal y su uso público.

El ecoMuseo, que ya tiene catorce años de vida, muestra su exposición permanente con diferentes apartados con el fin de explicar el proceso productivo, la historia del molino… usando diversos medios: maquetas, audiovisuales, paneles, folletos…

Quien desee ampliar información puede visitar su página web o, en la Tienda del Museo, comprar el libro “La Farinera de Castelló d’Empúries” que es el número 12 de los Cuadernos de Didáctica y Difusión que publica el Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña.

Catedrales olvidadas

imgCon este título (”Catedrales olvidadas. La Red Nacional de silos en España. 1949-1990“) el arquitecto César Azcárate, cuya tesis doctoral en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra analizaba la construcción de 667 silos verticales en España entre 1949 y 1990, nos presenta una publicación de las que consideramos “de consulta obligada”.

“Los silos de la Red Nacional han sido no sólo uno de los más importantes episodios de construcción pública realizados desde el ámbito de la ingeniería, sino también un fascinante episodio arquitectónico”.

Los silos, así establece el símil el autor, mantienen la forma “en planta y sección con la tipología basilical, yendo aún más allá si la carga emotiva del observador es capaz de contemplar con sensibilidad: similares dosis de potencia y belleza en edificios funcionalmente tan dispares. Los silos de la Red Nacional son las catedrales olvidadas que, construidas bajo un mismo soporte intelectual y técnico por unos pocos ingenieros agrónomos, constituyen en mi opinión, uno de los más importantes episodios de construcción pública en España, y que ha sido olvidado por la historiografía de la arquitectura española del siglo XX”.
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Aceñas del Duero

Bajo ese título se presenta en el Museo Provincial de Zamora una muestra que recoge los seis ingenios, todavía, existentes entre Villaralbo y Zamora.

Entre Valladolid y Zamora llegó a haber dieciseis aceñas de diferente propiedad.

El aprovechamiento de la fuerza del agua era para la transformación del cereal en harina, pero es la contribución a una industria primitiva, la originalidad de sus mecanismos de funcionamiento con el agua como motor y la impronta de estos edificios únicos la aportación histórica de estos ingenios a la humanidad.

La muestra recalca la importancia de las aceñas como industria ligada a la transformación del cereal en harinas, explica la tecnología que permite transformar en movimiento la fuerza del agua y ofrece pautas para conocer la arquitectura de estas edificaciones.

Un elemento esencial para el conjunto industrial es el dique o presa que une las dos orillas del río, retiene el agua, permite dotarla de altura y concentra su escape en un sólo punto.
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La fábrica de harinas de Gema de Yeltes

Gema de Yeltes es una pequeña pedania situada a 69 kilómetros al oeste de Salamanca, y a tres kilómetros de Yecla de Yeltes. A cuatro kilómetros del núcleo poblacional, junto al río Huebra, se encuentra el antiguo molino “de la Tomasa”, ahora abandonado. En él se molía todo el grano de la zona, el destino del producto era tanto el consumo humano como animal.

De Salamanca a Vitigudino, a Yecla de Yeltes, y desde el potro de herrar hasta Gema. En Gema se coge el camino de la izquierda, tras cuatro kilómetros hasta el molino orientándose por una antigua señalización o por el camino más ancho, marcado y empedrado. El paseo por la dehesa es idílico, prácticamente llano, con árboles y terminando en el río.

El edificio, de tres plantas, es amplio, y en su momento estaba equipado para molturar cuanto se vertiera en sus tolvas. Los pisos de madera, rotos en muchas partes y a punto de deshacerse en otras, dejan ver el completo equipamiento de una fábrica que fue el orgullo de la comarca: ruedas de moler, cribas, engranajes oxidados, tuberías de madera para conducir las distintas calidades del grano, correas, ruedas, cedazos… Read more »

Los silos de San Blas, devorados por el AVE

imgEl pasado mes de noviembre traíamos hasta este espacio la problemática de los silos de San Blas (Alicante), una problemática que no era más que la entrada en el corredor de la muerte, del derribo. Anteayer domingo los amigos de “Alicante Vivo” organizaron un acto de despedida. Hoy los silos ya no son silos.

¿Quién le diría a Don Salvador Magro que la ubicación de la fábrica interrumpiría el paso del AVE? El AVE que ha servido para abandonar la red ferroviaria de España.

Los hechos de los últimos días se pueden resumir rápidamente:

  • El día 25 Esquerra Unida denuncia que el inminente derribo se lleve a cabo sin que la Conselleria de Cultura haya contestado la petición para su protección. A su vez se acusaba a la alcaldesa de “desproteger el patrimonio cultural de la ciudad al dejar caer la ficha de los silos del catálogo”. Los colectivos culturales y políticos, mientras, han seguido reclamando la conservación de esta construcción ya que forma parte de la arqueología industrial de la ciudad.
  • Por su parte, la Comisión Técnica del Soterramiento consideraba que conservarlos obligaría a paralizar las obras del AVE. Cosa que, antes de las elecciones no se decía y se tendía a “estudiar”… ahora hay más rotundidad. ¿Si saben que hacen cosas malas, por qué no dejan de hacerlas?. Y que como no hay dinero, y que como cualquier otro trámite alargaría la llegada del AVE, etc, etc… los silos quedan sentenciados.
  • Los técnicos del Ayuntamiento, antes del derribo, han catalogado una quincena de elementos que se salvarán de la demolición de las harineras: reliquias, para su posterior exposición en parques o rotondas de la ciudad (la peor ubicación, al aire). Mientras, el viernes 27 de mayo, ya había comenzado el derribo de la nave anexa a los silos. Entre las piezas que se salvan: maquinaria central donde se molía el grano en las Harineras Magro, coladores, chimeneas, conductos de ventilación, vallas metálicas y topes de vía,… “vestigios del pasado ferroviario e industrial que en sí no tienen valor económico porque están muy oxidados pero sí sentimental”. En el emplazamiento quedará un antiguo transformador que no se verá afectado por la construcción de andenes para el AVE mientras que unas pilastras del siglo XIX situadas en la antigua salida de carruajes de la estación se desmontarán sillar a sillar para restaurarlas y después colocarlas en algún parque. Jugando con el patrimonio “de quita y pon”.
  • El día 28 Manuel Ayús y Rubio escribe un interesante artículo en el Diario Información: “No lleva a ningún sitio dar escusas gratuitas que no se sostienen ni técnica ni jurídicamente. Empezando porque la Administración local y autonómica debió en su momento y de oficio, proteger los silos de San Blas, iniciando el procedimiento de declaración de BIC o en su caso, el de catalogación si estuviéramos ante un bien de relevancia local”. “Hay que mostrar una tremenda insolencia técnica y humana para dar justificaciones de tales dimensiones que prueben el derribo inmediato de un bien del patrimonio cultural de la ciudad de Alicante y de la Comunidad Valenciana como una necesidad, técnica, económica y social, en el que se amparan en una serie de desaciertos que se encaminan a justificar, ante un lego, lo injustificable”. “La calidad de una ciudad se mide por la presencia de signos materiales del pasado en el presente. Así el disfrute intelectual, en la observación y contemplación, estudio, etcétera, la pierde el ciudadano, pues el patrimonio cultural se declara sustancial para el equilibrio intelectual de la persona y así lo consagra nuestra máxima norma a través de su artículo 46, cuando ordena a los poderes públicos garanticen la conservación y el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España”.
  • El lunes 30, como estaba anunciado, comenzó el derribo de los silos, operación que durará varios días y se alargará hasta un mes. A la vez, el portavoz electo de EU-IU en el Ayuntamiento de Alicante, aseguraba que el Ayuntamiento “no ha sacado ningún elemento” para conservar y denunciaba la connivencia de PP y PSOE así como la dejadez de funciones de la Conselleria.

Las harineras cordobesas

Alberto Moreno y Yolanda López han escrito el libro que da título a este post: “Las harineras cordobesas: Historia, Tecnología y Arquitectura (siglos XIX-XX)”. Éste pone en valor el legado de las harineras contemporáneas nacidas en la provincia de Córdoba durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX. Esta herencia sociocultural no es sino el fruto caído de la floreciente y prolífera industrialización que, a partir de la centuria decimonónica, comenzó a brotar dentro del subsector harinero cordobés, debido, en parte, a los nuevos avances tecnológicos experimentados en maquinaria y transportes (ferrocarril).

Este libro, de imprescindible consulta para todos aquellos interesados en el patrimonio hidráulico, y muy especialmente cordobés, está siendo presentado en diferentes localidades. Las próximas citas con sus autores serán en:

  • Cardeña. 28 de abril (lugar y hora por determinar).
  • Puente Genil. 13 de mayo (lugar y hora por determinar). Con la organización de la Fundación Juan Rejano y presentado por Francisco Montes Tubío.
  • Peñarroya-Pueblonuevo. 29 de mayo (lugar y hora por determinar). El acto será presentado por Julián Sobrino.

A un precio de 12 euros, se puede comprar en el correo lasharinerascordobesas@yahoo.es facilitando los datos para cursar el pedido: nº de ejemplares, nombre completo, nº de teléfono y/o correo electrónico, dirección postal y si el envío desea que se tramite por correo ordinario, certificado (ambos por Correos) o por Agencia de transportes (SEUR).

Otra vía para su adquisición es la red de librerías de Córdoba. Inicialmente se podrá encontrar en la Librería Universitas y en la Librería Luque.

Enhorabuena a los autores por la divulgación del fruto de su trabajo.

Molino Chacabuco

Hoy nos fijamos en un molino de la provincia de Buenos Aires (Argentina): el Molino Chacabuco adquirido en 1918 por la sociedad Crespo y Rodríguez.

  • Desde 1930 y por cinco décadas, Molino Chacabuco desarrolla una capacidad de acopio de 50000 toneladas para cereales y oleaginosas.
  • En 1954 la sociedad se divide en Molino Chacabuco S.A. y Crespo y Rodriguez Casa Consignataria Y Administración De Campos.
  • En el año 1962 la empresa harinera lanza al Mercado la marca KILOMAX.
  • Para 1980 se realizarían sucesivas mejoras al Molino harinero que lograrían duplicar su capacidad de molienda.
  • Ya en 1998, la empresa con casi 100 años de vida incorpora tecnología de extracción y comienza la elaboración de alimentos para mascotas. Es desde entonces que productos como MAXPET, RAZA, MAPU, PAMPA y GAUCHO son lanzados sucesivamente al Mercado.

Hoy en día, representantes de la tercera generación de ambas ramas familiares, siguen al frente de la empresa, enriqueciendo con nuevos proyectos una actividad económica que es cada vez más sólida e importante, con una capacidad de molienda de 120.000 toneladas anuales y 50.000 de acopio.

El Silo de San Blas

imgEn la ciudad de Alicante queda una joya, entre otras, del pasado industrial más reciente y monumental. Se trata del Silo de San Blas. Una instalación de la primera mitad del siglo XX que ahora permanece en el más absoluto de los abandonos y desprecios. De lo primero podrían hablar los vándalos de turno, de lo segundo dan buena cuenta los edificios del complejo que ya han sido derribados y dañados por alguna buena razón.

San Blas es un barrio con viviendas de ferroviarios en la parte baja.

El Silo estaba vinculado a la fábrica de Pan y Harinas Magro, construida entre 1935 y 1941, propiedad de Salvador Magro, y obra de Gabriel Penalva. En su entorno surgió un pequeño núcleo industrial y ferroviario. Y es que la ubicación de la fábrica de Salvador Magro no era casual, junto a las vías del ferrocarril, estaba adaptada para poder cargar los vagones por gravedad.

El Silo de San Blas, protegido en el Plan General, destaca por la resistencia de su estructura, la zona de almacenaje (por cilindros)… todavía hoy, a pesar del paso del tiempo y la dejadez, se conserva bien y puede ser recuperado como un icono para la ciudad y dar servicio a la misma.
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La Panificadora viguesa

imgAcuerdo total en el seno del Ayuntamiento vigués para que la Panificadora, su suelo, no de lugar a pisos, tiendas o cualquier otro uso que no permita conservar este bien patrimonial. Para ello será necesario modificar el PREPI Casco Vello y convertir el uso a “dotacional”.

Entre los posibles usos futuros se encuentra el de Biblioteca Estatal.

El alcalde de Vigo, preguntado por si se había hablado con los propietarios sobre el cambio del uso de la parcela, ha señalado que “se habló con ellos durante algún tiempo” pero que no se les pidió opinión alguna al respecto porque “es una decisión que toma el gobierno para salvaguardar los intereses de Vigo”.

La Panificadora “nos está pidiendo una nueva oportunidad, un futuro. Y su rehabilitación y reutilización ofrecen a la ciudad, a su vez, la oportunidad de situarse en el mapa de las ciudades culturales, modernas, que saben aprovechar su herencia para construir un futuro más amable”.

El PEPRI del Casco Vello, que se aprobó en marzo de 2007, ya protegía los silos otorgando edificabilidad al resto de la estructura, la cual podría ser demolida. “Nosotros creemos que debemos ir mucho más allá ya que debemos salvaguardar íntegramente la Panificadora, que es parte del corazón industrial de Vigo y tiene que ser recuperada”, dijo el alcalde, que señaló que los arquitectos “de fama mundial” Thom Mayne y Rafael Moneo le instaron a recuperar este edificio histórico durante sus respectivas visitas a la ciudad.

Para la asociación Outro Vigo é Posible, que junto con otros colectivos como Salvemos la Panificadora o Entremos na Panificadora, abogó por conservar el inmueble, y lo hizo durante 25 años, la decisión de no derribarlo tiene detrás un valor sentimental para muchos ciudadanos. Además, recordaremos que el Colegio de Arquitectos pidió su catalogación como Bien de Interés Cultural, sin recibir respuesta.

Margarita Mariño (integrante del colectivo ciudadano): “Como no sabíamos que recuperar la Panificadora era imposible, lo hicimos”. “Debemos recuperar las fábricas y adaptarlas a las nuevas necesidades, porque son fundamentales para apuntalar el sentimiento ciudadano de orgullo hacia nuestro pasado. Y porque son fundamentales para construir nuestro futuro”.

En Aldeanueva de la Serrezuela

imgLa localidad segoviana de Aldeanueva de la Serrezuela no sólo presume de un excelente patrimonio natural, también lo hace del patrimonio industrial vinculado a la actividad vitivinícola. Bodegas en la ladera sur construidas en el siglo XIX. Compuestas por entrada, corredor de bajada y un solo nicho.

Es visitable un lagar, cerca de las bodegas, construido en piedra y barro junto a una ladera. Posee dos puertas y los vanos están enmarcados con bloques calizos. Su cubierta, de dos aguas y con teja curva, se mantiene en pie. Además se puede observar en uno de sus extremos la elevación del contrafuerte en uno de sus hastiales. Este lagar, que se utilizó para obtener mosto, vino y aguardiente fue edificado entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Los Molinos de los Regueros, situados en el camino a Aldehorno, ya fueron citados en el siglo XVIII por el Marqués de la Ensenada. Uno de ellos, que pertenecía al concejo, “no producía ningún tipo de renta”. El segundo, harinero, molía cuatro meses al año en el siglo XVIII. Por aquel entonces pertenecía a Gaspar y Matías Domingo, produciéndoles ciento diez reales anuales. Sin embargo, en la radiografía de la provincia que realiza Pascual Madoz a mediados del siglo XIX no aparece mencionado este tipo de actividad.

En el siglo pasado lo que sí que destacaba era un camino de herradura, que utilizaban quienes acarreaban sal.

En el pueblo también existió una fragua, una edificación que ahora el Ayuntamiento de la localidad se ha propuesto recuperar levantando el tejado.

Una recuperación del patrimonio que ya tiene precedentes, como por ejemplo, la de los lavaderos. Cerca de ellos se encuentra la estatua de una mujer lavandera.