El astillero Naval Gijón
El astillero de El Natahoyo, de Naval Gijón, está siendo desmantelado tras más de 100 cien años de existencia desde que acogió el traslado de la fábrica de maquinaria y fundición de Cifuentes, Stoldtz y Compañía, y al lado se construyó un dique seco para la reparación de buques.
Los últimos seis trabajadores, en labores administrativas, se encargan de “poner en orden y preservar el archivo”, de gran importancia para la historia de la construcción naval en Gijón y en Asturias.
Septiembre de 2009 será el mes que las cuatro grúas del astillero dejen de dibujar el paisaje industrial de Gijón. Dos de ellas se venderán como chatarra, las otras dos seguirán en activo en los Astilleros Zamakona de Pasajes (Guipúzcoa).
Las grúas, principal fuerza elevadora del astillero, fueron actores de primera fila en las protestas laborales de la plantilla en noviembre de 1988 y en julio de 1995.
Desde la empresa Naval Gijón “se pone a disposición del Ayuntamiento algún objeto que pueda servir para el recuerdo del astillero”. El concejal Jesús Montes Estrada (IU-BA-LV), que trabajó en Naval Gijón, recoge el ofrecimiento de la empresa y asegura que “en aquellos terrenos industriales, que deben seguir siendo industriales, hay que articular algún tipo de vestigio que recuerde al astillero”. Por parte de la Asociación INCUNA se ha mostrado interés en la conservación de “una fragua y en una grúa puente”.
Desde la Plataforma ‘
Se enredan y se enredan…y nos lían.
