El Martinete de la localidad de Los Pozuelos de Calatrava (provincia de Ciudad Real) es una espectacular fundición del siglo XIX, hoy en ruinas. Romántico, misterioso, aislado,… son adjetivos aplicables a un conjunto industrial único, histórico y olvidado.
Ubicado en un entorno medioambiental único y virgen del Campo de Calatrava, se sitúa a orillas del Guadiana.
La Asociación de Municipios Montes Norte encargó a los arqueólogos María del Carmen Arcos Domínguez y Manuel Molina Cañadas un informe para tener un conocimiento más profundo de la historia y características del Martinete. Estos estudios, subvencionados con cargo a los fondos del programa de Investigación y Difusión del Patrimonio Etnológico de la Junta de comunidades, son precisamente la carta arqueológica que obra en poder de la Delegación de Cultura. En esa carta se ponen de manifiesto sus valores patrimoniales, pero aún no se ha iniciado el procedimiento para conseguir la declaración del Martinete como BIC.
El Martinete, que se debe a un ingeniero de Bilbao, fue operativo hasta los años 20, cuando fue reconvertido en central hidroeléctrica, finalmente abandonada treinta años después. Su construcción estuvo justificada por la fuerza del agua y la cercanía de una cantera de la cual se extraía el hierro. Su desaparición se debe a la mala calidad del producto.
El complejo del XIX está formado por las instalaciones de la fábrica y las viviendas de los trabajadores, las dependencias administrativas y de servicios, despensas, comedores, cocinas y otras estancias con fines logísticos. En el exterior el gran horno, fechado en 1865.
La arquitectura, que esconde una tecnología hidráulica única, sufre la acción de la vegetación, a pesar de que los muros tienen un grosor de un metro. En todo caso se trata de un estilo constructivo único en España.