Un siglo de luz para la Sierra de Francia
Más concretamente 101 años (este próximo sábado 17 de abril). Y gracias a la central hidroeléctrica de la localidad de Las Casas del Conde, promovida por Paco Estella y Valentín Solórzano, que abastecía a 22 pueblos de la salmantina Sierra de Francia a través de diferentes líneas.
Para la construcción de la central trabajaron personas de Las Casas del Conde y Sequeros. Los tubos, la turbina y la maquinaria fueron transportados por bueyes desde Arroyomuerto (hoy San Miguel de Robledo) hasta la central por la antigua calzada romana que llegaba de Mérida pasando por Sotoserrano y Miranda del Castañar hasta Las Casas del Conde.
Un año normal funciona de octubre a junio y produce una media de 300 kw/h.
La central se ubicó en el monte Peñalbo, término municipal de Mogarraz al estar en el margen derecho del río Francia. Es un edificio de una planta fabricado en piedra, ladrillo y madera, con unas dimensiones de 7,80 metros de ancho por 18,50 metros de largo. Próxima a la central se construyó una vivienda para el maquinista.
Al comienzo sólo disponían de electricidad por el día aquellas viviendas que contaban con contador, mientras que toda la población disponía de electricidad por la noche.
El conjunto de la central estaba formado, entre otros elementos, por la toma de agua o presa con un muro de contención en el río Francia, donde se encuentran las compuertas para dar entrada de agua al canal, el cual tiene una longitud de 2.600 metros y un desnivel de 4 centímetros muy difícil de hacer y muy eficiente, ya que el agua transcurre tranquila. Dicho canal está excavado en el monte y sus paredes son de cantería recubiertas con cemento. A lo largo del canal, donde vierte el agua del arroyo de Las Guerras, se pueden observar 10 puentes de piedra, varias compuertas y rebosaderos.