La fábrica de jabones GAL
En 1887 Salvador Echeandía Gal abre una droguería en la calle Arenal de Madrid. Junto con su hermano Eusebio comienzan a distribuir una loción alcohólica, que llegó a ser muy conocida, a base de petróleo y esencias cítricas para evitar la caída de pelo, Petróleo Gal. Al poco tiempo ya fabricaban colonias, polvos cosméticos y jabón perfumado, lo que obligó a trasladarse a la fábrica, inaugurada en 1899, situada en la madrileña calle Ferraz, esquina con calle Quintana.
Esta primera fábrica pronto se quedó pequeña y tuvo que ser trasladada al Paseo de San Bernardino hoy calle de Isaac Peral, situándose entre esta calle y las calles de Fernández de los Rios, Hilarión Eslava y Fernando el Católico, a un edificio construido en 1915 por el arquitecto riojano Amós Salvador y Carrera.
Todavía queda una vivienda de la fábrica, construida en 1919, en la esquina de la calle Isaac Peral con la calle Fernández de los Rios, que actualmente es residencia de estudiantes.
La fábrica de 1915 era de estilo neomudéjar con rasgos modernistas, de planta irregular (9 lados) y contaba con depósitos, laboratorios, oficinas, viviendas, archivo y talleres, donde se realizaba todo el proceso de fabricación, desde la mezcla de productos hasta el empaquetado, impresión de folletos, envoltorios, frasquerías… destacaba por la amplitud y calidad de las naves de trabajo, la luz, la ventilación y la higiene.
El edificio mereció, en 1915, un premio del Ayuntamiento de Madrid.
La Guerra Civil, dañó considerablemente la fábrica. Pero ésta sobrevivió a la Guerra Civil y volvió a alcanzar el nivel de producción anterior, principalmente debido a la apuesta de su fundador por la publicidad para la promoción de sus productos, hasta el traslado a Alcalá de Henares en 1963. En los años setenta la fábrica de 1915 fue derribada víctima del desarrollismo más irracional y desaforado.
En el edificio de Alcalá, proyectado por el arquitecto Manuel Sainz de Vicuña, se mantuvo la producción hasta el año 2004, cuando la empresa pasó a ser propiedad del Grupo Puig y cuando fueron abandonadas las instalaciones. De ellas solamente queda el edificio principal. Éste, ahora rodeado de viviendas, pertenece al Ayuntamiento de Alcalá y sirve de entretenimiento para los más aburridos amigos de lo ajeno. Mientras siguen surgiendo ideas para su reutilización, entre otras el establecimiento de un museo dedicado a la motocicleta y el automóvil.
Imágenes de interés en Fotos con Historia, set de Flickr de Clickfotoblog, set de Flickr de Olavide y un anuncio hecho con azulejos en el suburbano madrileño.