Derriban CITESA

A finales del pasado mes de agosto comenzó el derribo de CITESA (Compañía Internacional de Telecomunicaciones y Electrónica SA), la mítica fábrica de los teléfonos góndola (entre otros…), en Málaga. En su lugar se pretenden construir viviendas, equipamientos deportivos, sociales o culturales y un parque central de unos 20.000 metros cuadrados.

imgEl pasado día 11 de septiembre, con las obras de derribo avanzadas, el Colegio de Arquitectos se pronuncia pidiendo el mantenimiento de la nave para usos públicos de la zona y recuerdan que pese a no estar catalogada por el Ayuntamiento si lo está por la Fundación DoCoMoMo como uno de los ejemplos más representativos del patrimonio moderno industrial de España y Portugal

“El edificio presenta unos valores compositivos por el empleo de materiales constructivos poco frecuentes en el contexto malagueño y para el uso industrial. Desafortunadamente, en Málaga parece que el patrimonio arquitectónico se considera tan sólo si está construido antes del siglo XX, pero no podemos seguir pensando así”, argumenta Sebastián del Pino, presidente del Colegio de Arquitectos. “El edificio de VPO podría trasladarse al norte de la parcela y reutilizar la nave para los usos de equipamientos públicos previstos en el proyecto, sin perjuicio del gran parque urbano que se ha diseñado en el centro de la actuación”.

En el weblog de Rafael Vertedor, punto de encuentro para todos los citesianos, podemos conocer el día a día de CITESA e indagar por otros materiales multimedia y documentos que recopila.

El derribo de CITESA no es más que un caso más, otro más. Una historia que se repite constantemente en todos los municipios de España, cada día. Ayer era un teatro, hoy es una fábrica, mañana es un yacimiento arqueológico. Las empresas saben aprovecharse de los resquicios legales. Los políticos miran para otro lado cuando el pueblo les pide acción contra la especulación y respeto hacia el pasado, hacia la historia, hacia la memoria.

CITESA nace en 1964 en Málaga y llega a tener 3.000 empleados en su fábrica del Paseo de Martiricos. La empresa Alcatel compra en 1987 la fábrica y emprende un severo ajuste laboral y de producción. En octubre de 1994, es adquirida por Telefónica por 7,8 millones de euros. Cuando en 1995 se traslada al Parque Tecnológico en plantilla quedan sólo 300 empleados.

En febrero de 2007, el Ayuntamiento firma un convenio con Telefónica para recoger en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana la construcción de viviendas VPO y equipamientos en los terrenos de CITESA. El acuerdo aportará 23,2 millones de euros a las arcas municipales. El sector incluye la construcción de dos torres de viviendas de precio libre junto al Guadalmedina. Al norte se alzará un edificio de oficinas y comercios con una altura de siete plantas. El inicio de las obras se demorará algunos años, ya que depende del nuevo PGOU

El edificio fue diseñado en los años 60 por el arquitecto Rafael García de Castro Peña y construido entre el Paseo de Martiricos y la calle Doctor Marañón sobre una parcela rectangular de 371 metros de lado y 100 metros de anchura. Se trata de una nave de altura única, disponiendo una entreplanta lateral mínima y otro cuerpo en dos niveles, donde se sitúan las oficinas. Esta primera construcción constituyó el inicio de otras posteriores que nunca se llegaron a realizar.

La estructura se resuelve mediante pilares compuestos empresillados y vigas trianguladas de sección constante que permiten un espacio diáfano para el trabajo en serie. El cerramiento exterior incorpora un interesantísimo panelado dentado en hormigón armado prefabricado, a modo de zócalo, sobre el que se dispone un adintelado de otros elementos prefabricados de hormigón visto, de forma cuadrada, que se corona con amplias y sucesivas franjas de ladrillo visto de color que llegan hasta el remate de cubierta, realizado en chapa metálica y que actúa a modo de alero.

Ante una intervención simple y acotada, el edificio aporta unos valores compositivos que derivan del empleo de materiales constructivos poco frecuentes en el contexto malagueño, con el resultado claro de unos valores estéticos inusuales para el uso industrial a que se destina.

ACTUALIZACIÓN: hoy martes 15 los amigos de Monsacro se hacen eco del derribo de CITESA y Sebastián del Pino, arquitecto, junto con Antonio Jesús Santana, historiador del arte, escriben un artículo en el Diario Sur.

1 comentario por ahora

  1. Fernando el 16 Septiembre 2009

    Vaya casualidad! :-) Eso es que el tema importa.

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