La fábrica de cerámica y vidrio de Valdemorillo
Vía Madridiario conocemos el resultado de la recuperación de La Cueva Museo de Cerámica y Vidrio de Valdemorillo (CUMVAL) en la que ahora se exponen piezas producidas en la antigua fábrica de porcelana y vidrio. En este espacio, recientemente inaugurado, se pueden contemplar restos de la Edad de Bronce y objetos producidos entre los siglos XIX y XX.
Este municipio de la sierra madrileña tiene un nuevo atractivo turístico, pero, a la vez, recupera parte de su historia explicando el origen de la economía local y homenajeando a la fábrica.
Este museo, que contiene piezas recopiladas por el Ayuntamiento, está ubicado en el pudridero de caolín (material para la elaboración de porcelana) de la fábrica que estuvo abierta hasta 1937 (destruida en la batalla de Brunete) de que sólo quedan tres hornos y sus chimeneas.
Platos, fuentes, jarras y tazas, morteros, tintoreras y aisladores eléctricos… hacen un repaso los casi cien años de existencia de esta fábrica y otras pequeñas fábricas que surgieron en 1914. Momento en que la fábrica cesó su actividad por el encarecimiento de costes y la escasez de materias. Eso sí, un año después retomó la actividad centrándose en la producción de material de laboratorio y pirex o vidrio resistente al fuego. En la primera etapa (1845-1914) la fábrica se dedicó al menaje del hogar con vajillas de loza fina y juegos de té decorados por calcomanía con motivos florales.
La Cueva es una sala abovedada con arco de medio punto, construida con piedra berroqueña procedente de las canteras de granito del municipio. Todavía hoy conserva la humedad, temperatura e iluminación necesarias de cuando se usaba como pudridero. La instalación también se extiende por lo que es la Casa de la Cultura, construida alrededor de los tres hornos, visitables, de la antigua fábrica. El espacio de las chimeneas se dedica a albergar diferentes exposiciones de obras contemporáneas.