La aceña de Tejares

Pues sepa vuestra merced, ante todas cosas, que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, Aldea de Salamanca. Mi nascimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre; y fue desta manera: mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer una molienda de una aceña que está ribera de aquel río, en el cual fue molinero…
Estas palabras, del comienzo de la obra cumbre de la picaresca, el Lazarillo de Tormes, todavía hoy, tantos siglos después, nos permiten ubicar la localidad (hoy barrio) de Tejares y la aceña cercana.
Esa aceña, que aparece en planos históricos del siglo XV, ahora pretende ser demolida a fin de evitar el estancamiento del agua del río, disminuir el nivel del mismo y poder construir “en la orilla” las instalaciones del servicio de limpieza de la ciudad de Salamanca.
Sorprende que el Plan Especial del Río Tormes prevé la protección estructural de esta “pesquera”, como elemento etnológico a fin de garantizar su mantenimiento.