Salvem Tabacalera, en Valencia
El edificio de la antigua Tabacalera se construyó para fábrica de tabacos y se terminó poco antes de la Exposición Regional de Valencia de 1909, siendo cedida temporalmente por el estado para ese acontecimiento. Unos años después se construyeron las naves anexas. El PGOU de Valencia de 1989 catalogó el edificio con nivel de protección 2 y le asignó el uso industrial que era la actividad que entonces tenía.
Ahora el Ayuntamiento ha firmado un convenio que incluye la demolición de las naves anexasal edificio, la construcción en su lugar de 300 viviendas, asignando al resto del edificio el uso público con destino administrativo.
Es una obra de arquitectura con interés evidente y reconocido y que estuvo vinculada a la Exposición Regional de Valencia, se ve afectada seriamente por un convenio que vulnera el planeamiento vigente y los acuerdos previos, dejando al descubierto la inseguridad que nos produce una protección que se altera no en función de los estudios especializados sino para favorecer determinados intereses. Se consideran impropias unas naves anexas, pero no unos edificios de nueva planta que se construirán en su lugar. Un despropósito conceptual que no tiene ninguna justificación.
La escasa sensibilidad que está demostrando el Ayuntamiento hacia el patrimonio de la ciudad nos obliga a reivindicar nuestro papel de habitantes de la misma y, por lo tanto, protagonistas de su historia, y manifestar nuestra oposición más firme a la demolición de las naves del edificio y, sobre todo, a la construcción de cualquier tipo de edificio que alterará la imagen de la fábrica original.
Los ciudadanos y ciudadanas de esta ciudad no podemos seguir permitiendo las actuaciones contra el patrimonio arquitectónico y urbanístico que está emprendiendo el Ayuntamiento sin ningún recato ni control. No podemos tolerar que decidan cambiar el paisaje de nuestras calles y plazas alterando sustancialmente las piezas urbanas que son referencias obligadas de nuestra historia y nuestra cultura, piezas que han merecido diversos niveles de protección que después se modifican, se tergiversan, se reinterpretan para acabar contradiciendo los objetivos para los que se protegieron.