Los hornos de calcinación de A Pontenova

Vía Monsacro.net accedemos a un espléndido reportaje sobre los hornos de calcinación existentes en la localidad lucense de A Pontenova.

El origen está en la riqueza férrica de estas tierras, como dan fe las ferrerías de Bogo y Taramundi desde el siglo XVIII. El conjunto industrial está formado por la instalación de los hornos, la vía férrea hasta Ribadeo y los cargaderos de mineral en el puerto.

El proceso industrial consiste en la calcinación del carbonato clorotoso mediante el calentamiento en contacto con el aire. De esta forma se pierde agua y ácido carbónico y se obtiene el óxido ferroso o férrico. Los hornos, en los cuales transcurre el proceso químico, tienen forma troncocónica con 4m de diámetro superior y 11m de altura. Cuentan con cuatro bocas para la extracción del mineral y un cono de fundición en su parte baja con aletas de distribución.

Los hornos de A Pontenova serían:

  • el horno nº1 de Vilaoudriz. Construidos en 1902 en cerámica de Sargadelos, su costo estuvo entre las 25.000 y 30.000 pesetas.
  • el horno nº2. Instalados entre 1903 y 1905.
  • a partir de 1903 se levantan, junto a las minas de limonita, cinco hornos de calcinación que con una producción de más de 180.000 toneladas funcionaron hasta la Segunda Guerra Mundial.

La vía de ferrocarril entre Vilaoudriz y Ribadeo, de 34 kilómetros y paralela al río Eo, fue abierta en 1905 y sirvió para transportar los minerales extraídos de las minas de limonita. En 1964, tras el cierre de la explotación minera, cayó en desuso. Ahora, y debido a su buen estado de conservación, puede recorrerse a modo de vía verde.

El cargadero de mineral, en Ribadeo, ha sido reconstruido en madera usándose, ahora, como mirador.

Más información, en Flickr

Sin comentarios

Sin comentarios, por ahora

Introducir un comentario