Seleccionando el cereal

Pasada la recolección de grano, o cosecha o siega, que según las diferentes zonas de España se produce entre el 15 de junio y finales de julio llega otro periodo en el que se mezcla la cultura agraria, la etnografía y también los ingenios o máquinas que han permitido facilitar las labores del campo e incrementar las posibilidades de manejar mayores producciones.

Tras un invierno, una primavera, y un comienzo de verano espléndidos para el desarrollo de la planta (por lo menos en la meseta norte en el año 2007) las cosechadoras invaden los campos cortando el tallo, expulsando la paja (luego recogida y empacada o atada) y desgranando la espiga. Todo un invento y un gran avance para el mundo rural. Posteriormente desde su depósito (entorno a los 5.000 kilos de cereal) sirve hacia remolques o camiones por medio de un brazo desplegable, que contiene un sinfín, el grano. De ahí puede ir a las eras de los pueblos donde convenientemente amontonado seguirá secándose o será tratado. Pero si el cereal está suficientemente seco y limpio de maleza y otras flores puede pasar a ser directamente almacenado (ya vendido o por vender).

De no existir las máquinas cosechadoras todavía hoy se recogería el cereal a mano, con la hoz, por cuadrillas, y pasando largas jornadas al sol. El desgrane se mecanizó con la aparición de la desgranadora, una máquina que también limpiaba el cereal, en el Museo del Pueblo de Asturias (Gijón) disponemos del ejemplar de la imagen (otros: 1 y 2).

El paso por la era, bien para secarse bien para limpiar el cereal (simplemente paleando), puede llegar a suponer el uso de otros ingenios como el de la seleccionadora, limpiadora, o aventadora de cereal. Cualquier término puede ser válido para identificar a la máquina ya que seleccionar es separar, para quedarse con lo bueno, eliminando paja y flores, o lo que es lo mismo: limpiar. Aventar procede de “dar aire”, y es que la producción de aire es parte del funcionamiento de la máquina. Si bien es cierto que el simple movimiento del grano ya lo airea.

La realidad en nuestros campos, y pueblos, es la de no ver este tipo de máquinas. Apenas se llegan a utilizar durante un día y la cooperativización ha conseguido dar servicios disponiendo de una máquina industrial instalada en un lugar común para un pueblo o comarca. Si ya es difícil encontrar un ejemplar como éste (Mogatar, comarca de Sayago en Zamora) no digamos de la máquina que aparece en la fotografía, de madera y con manivela, pero muy completa (”hermana” de ésta otra de la provincia de Cuenca).

La seleccionadora de cereal dispone de una tolva en la parte superior que la “alimenta” de grano, normalmente desde un sinfín, la cantidad que proporciona al sistema interno de cribas es regulable. Las cribas (un marco con una red de alambres o una chapa de agujeros) serán más o menos cerradas dependiendo del tipo de cereal a seleccionar. De esta forma el grano se va separando de pajas y otras partes menos pesadas que debido al aire, proporcionado por un eje de aletas, son expulsados hacia otra salida distinta. Tanto el ajetreo de las cribas como el movimiento del gran ventilador o del sinfín (caso de ir acoplado a la seleccionadora) suele ser proporcionado por un motor individual, una conexión a un tractor… todos estarían acompasados en velocidad ya que éstos ejes están unidos por una biela, o en las máquinas más modernas una goma o cinta, que trasmite el movimiento.

1 comentario por ahora

  1. Eduardo el 21 Noviembre 2007

    Información útil acompañada de buenas fotos

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