A ver si en la próxima remodelación nos toca un Ministerio del Patrimonio Histórico, Artístico y Monumental… de momento nos tenemos que conformar con un Ministerio de cineastas, con un Ministra de dudosa idoneidad. Para el año 2010 el Ministerio de Cultura ahorrará en conservación de monumentos, donde el gasto se reducirá en un 19%, y apostará por el entretenimiento.
Según la ministra las iniciativas culturales en danza, música, artes plásticas y cine, mantienen su inversión.
Los recortes fundamentales se aplican en la inversión en infraestructuras y en las ayudas directas. Del total de los 867,2 millones de euros asignados a Cultura, 558,6 millones irán a los diferentes organismos públicos y 398,6 millones al mantenimiento del propio ministerio. De esos 558,6 millones el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), recibirá 120 millones, y el Museo del Prado 47,5 millones. Los perjudicados con un 5% menos de presupuesto son el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), con 169 millones de euros; el Museo Reina Sofía, dotado con 54,9 millones de euros; y la Biblioteca Nacional, al que van a parar 47,6 millones.
El ministerio recorta en partidas de ayudas directas e inversión en infraestructuras y beneficia a la ayuda en concurrencia pública.
Se reducirá hasta el 19% las ayudas destinadas a la conservación y rehabilitación del Patrimonio histórico y artístico. Una decisión que confirma el hecho de que el Fondo Mundial de Monumentos haya publicado un estudio en el que señala a España como el tercer país en el mundo que menos cuida su patrimonio. El Ministerio prefiere desviar la atención con argumentos como que “en realidad, no va a haber una disminución de la actividad, porque los precios de contratación han disminuido y sufrido rebajas sustanciales”.
Antonio Coronel de la Asociación Española de Empresas de Restauración del Patrimonio Histórico, no da crédito al recorte: “es indigno, un fallo en la recuperación del patrimonio es irreversible. Si lo que se va a premiar ahora es lo barato y la rebaja es muy preocupante. Si fuerzas a las empresas, quienes sufren son los monumentos. No interesa lo que el monumento necesita, sino lo que se puede pagar”, señala.
Al recortar el dinero destinado a la conservación del Patrimonio puede producirse una paradoja con graves consecuencias en los monumentos de un país que como le decían con sorna al arquitecto Fernando Chueca Goitia tiene patrimonio para rato, “porque llevan ustedes 500 años destruyéndolo y todavía les queda suficiente”.