Entrevista a la Ministra de Cultura

Escrito el día 4 de Febrero de 2010 en de fuera, cultura, opinión, Patrimonio, Turismo   

Entrevista a la Ministra de Cultura en Público, rara vez se extienden tanto al hablar de patrimonio, siempre la polémica está en el cine, en las lenguas, en los museos…

¿Qué opinión le merece la reacción del Gobierno Valenciano en el Cabanyal?
Era predecible. A estas reacciones nos tiene habituados la alcaldesa y el Gobierno de la Generalitat Valenciana,
es su manera de proceder. En todos estos años no han escuchado ni a los expertos ni a los vecinos. Un plan urbanístico como ese tiene muchos intereses creados ya y no van a renunciar fácilmente a sus proyectos.

¿Cómo se detendrán los derribos ordenados por la alcaldesa de Valencia?
Presentamos el viernes pasado en el Consejo de Ministros el recurso al decreto ley, porque la obligación del Estado es que se vele por el cumplimiento y la protección del Patrimonio.

¿Por qué es un expolio el Cabanyal?
Porque es una destrucción irreversible de Patrimonio, y los informes eran contundentes. A mí me impresionó mucho el informe del derribo del Museo Nacional de cerámica de González Martí, en Valencia. Hay 350 bienes inventariados de cerámicas históricas, que han sido rescatadas de los contenedores de los escombros para el museo. Están alarmados porque las piezas que habían estudiado en las viviendas ya no existen.

¿Cómo ayudará a conservar el Gobierno el Cabanyal?
Hay que esperar a ver qué propone el ayuntamiento como alternativa a ese plan que deben paralizar y cambiar. Deben preservar lo deteriorado, porque se ha propiciado el abandono de las viviendas y el deterioro.

Hay noticias que hablan de la destrucción de los lugares que se consideran patrimonio de la memoria de la Guerra Civil, ¿de qué manera el Ministerio está dispuesto a proteger los espacios además de los archivos?
Muchas veces hay muchas circunstancias que dificultan la actuación. Pero el debate está en cuánto conservamos y cuánto debemos transformar para progresar. Es un equilibrio difícil de determinar. En España, muchas veces, las construcciones históricas que tenemos no son de una calidad extraordinaria de materiales de
construcción y te resulta mucho más caro rehabilitar que edificar desde cero. Ahora El Prado se plantea la obra del Salón de Reinos, antiguo Museo del Ejército, pues no es una construcción hecha con muy buena calidad en su día. De hecho, es una de las partidas más importantes del presupuesto de este Ministerio. Ahora mismo hay en España 41 bienes Patrimonio de la Humanidad, después de Italia es el país con más bienes. Tenemos más de una decena de ciudades que son patrimonio de la Humanidad. Eso tiene ventajas para las ciudades, pero exige un compromiso de conservación.

¿Cómo cree que conserva España su Patrimonio?
Está muy bien conservado. Tenemos cifras de inversión muy altas, comparadas con el resto de Europa.
El sector de conservación está muy preocupado con el recorte del 32,4% de los presupuestos para
conservación sobre Patrimonio.

Denuncian que en los últimos concursos para restauración de monumentos históricos hay muchas empresas de construcción que buscan reciclaje en patrimonio. ¿No es peligroso?
Eso tiene una parte positiva, porque todo el sector de la construcción está reciclándose de manera natural dirigiéndose a la rehabilitación, que es lo que trata de impulsar el Ministerio de la Vivienda. Pero es verdad que hay que tener cuidado, porque son obras mucho más lentas, pues hay que ir con más cuidado, con personal más especializado, herramientas… Habrá que extremar la vigilancia de los concursos públicos, pero también es una buena oportunidad para el sector de restauradores. Además, está la cosa maravillosa de que todas las civilizaciones montan su edificio emblemático encima del anterior edificio emblemático. Abras donde abras hay restos. La Biblioteca de Barcelona, por ejemplo, que hasta ahora no la habíamos podido construir, pues ya tenemos un solar sin restos arqueológicos. Ahora haremos la obra.

¿Pero no es paradójico que el atractivo turístico de nuestro patrimonio no esté bien reforzado económicamente?
No es verdad. Puede dar esa impresión, pero sigue siendo una prioridad avanzar.

¿Cómo ha vivido la guerra por el archivo Centelles con la Generalitat de Catalunya?
Lamento este desencuentro, porque con el conseller de Cultura, Tresserras, hemos trabajado siempre muy bien asuntos bloqueados que tenían que ver con Catalunya. Me sorprendió cuando vi que había un interés por parte de la consellería. Además, había una cuestión muy personal, porque Centelles es el ámbito de estudio del Conseller como docente de la Universidad. El Estado compra bienes para todos los españoles. Lamento aquella situación porque desconocía su interés y los acontecimientos se desarrollaron de una manera que los herederos se sintieron tan heridos que no se pudo llegar a un acuerdo más flexible.

¿Y si sucede algo similar de nuevo?
Espero que la próxima vez sea todo más pacífico. Para mí, la prioridad ahora es que en los museos de Catalunya haya fotografías de Centelles. No van a ir al Reina Sofía, irán al MNAC.

¿Cómo van las Buenas Prácticas?
A lo largo de 2011 terminan varios directores. Con Nacho Duato y Josep Pons el modelo de buenas prácticas no es aplicable como en el Reina Sofía. Las buenas prácticas están muy bien, pero hay que aplicarlas a la medida de cada unidad. Con Nacho Duato estamos pendientes de reunirnos, porque la semana pasada no pudo venir– no sé si estaba ensayando–, para que nos ayude a hacer la transición a un nuevo director. No podemos sustituirlo de manera violenta porque él ha creado la compañía y será muy bueno tenerlo cerca siempre.

La colección Thyssen, ¿cómo van las negociaciones con la baronesa?
Depende de las expectativas económicas que tenga ella y de lo que ella pueda negociar. No conozco las otras ofertas que tiene, pero el Estado ahora mismo tiene las posibilidades económicas que tiene. Ha sido muy generosa prestando allí su colección, pero la situación económica es distinta a la de hace años, cuando los anteriores ministros, Carmen Calvo y César Antonio Molina, se reunieron con ella. Ahora las condiciones económicas han cambiado, no tenemos la misma disposición que tenía Carmen Calvo en su momento.

¿Podría marcharse la colección?
Hombre, yo imagino que no. Llegaremos a un acuerdo, no se dará esa situación.

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