¡ Ay, Cabanyal !
Propósito: intentar ser breves. Lo intentaremos, el asunto “Cabanyal”, no es un tema menor. Qué decir cuando desde el año 1998 los vecinos de este bello barrio de pescadores de Valencia luchan con la ley, con el humor, con la razón, con tesón, contra un Ayuntamiento desarrollista, especulador y destructor.
La noticia llevaba el pasado día 4, y no procedía de Oriente… pero sí de Madrid. El Ministerio de Cultura calificaba, en un informe solicitado por el Tribunal Supremo, el plan (¡¡un PEPRI!!) previsto para Cabanyal como “expolio” y requería la suspensión de todas las actuaciones urbanísticas.
“El Ministerio declara la obligación de los titulares de los bienes integrantes del conjunto histórico del Cabanyal de proceder a la suspensión inmediata de la ejecución del PEPRI hasta que dicho Plan no se adapte y garantice los valores histórico-artísticos del barrio valenciano“. Una decisión avalada por informes técnicos y de otras instituciones.
Cabanyal es una trama urbana que discurre paralela y perpendicular al mar y atesora algunos de los mejores ejemplos a la arquitectura industrial y civil del siglo XIX con viviendas inspiradas en el modernismo… vale, y el actual Ayuntamiento “de Rita Barberá” promovió el BIC para el Cabanyal en el año 1993… pero en los últimos años se han comprado y derribado casas sueltas: un menoscabo al bien protegido.
La alcaldesa de Valencia lo tiene claro: ¡adelante!. Y si para ello tiene que encargar a la Generalitat Valenciana una descatalogación del BIC, pues la pide, el BIC se desprotege… y se destruye.
¿Dónde íbamos a llegar si unos vecinos humildes consiguieran parar un plan urbanístico? ¿Y si cunde el ejemplo, y da aliento a otras luchas vecinales, en Valencia o donde sea?.
Tras un primer estudio por parte de los gabinetes jurídicos (o asuntos se convierten en polémica por la politización, la judicialización…) el Ministerio de Justicia estudia recurrir ante el Tribunal Constitucional y el Ayuntamiento presentar una denuncia por prevaricación.
Los vecinos, mientras, se preparan para resistir, y se siguen organizando. Han ganado (o, “hemos” si sentimos el Cabanyal como patrimonio de todos) una batalla, pero no la guerra. Y los apoyos siguen sumándose a la colección confeccionada en los últimos años.
Marshall Berman: “Los vecinos miraron aturdidos a los demoledores, miraron las calles que desaparecían, se miraron unos a otros y se fueron”. Y Rita a lo suyo.
La noticia del Ministerio me dió mucha alegría ¡tantos años! y ¡tanta inteligencia en la defensa cívica del Cabanyal!. Pero la prepotencia de la Rita (visible en la foto) me hizo volver a la cruda realidad. En fin, hay que ser burra. Espero que ganemos la guerra… por el bien de todos. Enhorabuena a los que trabajan en la vanguardia. Un abrazo, Begoña Bernal