Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid
El Frontón Beti Jai (siempre fiesta, en euskera) es una antigua instalación deportiva de Madrid, actualmente en ruinas. Fue levantado en la última década del siglo XIX y en 1977 recibió la declaración de Monumento Nacional, condición que quedó ratificada en 1991 al ser catalogado como Bien de Interés Cultural. Pese a ello el edificio presenta un delicado estado de conservación, lo que ha motivado su inclusión en la Lista roja de patrimonio en peligro, que elabora la asociación Hispania Nostra.
Este frontón comenzó a construirse en 1893, con un presupuesto aproximado de unas 500.000 pesetas, según diseño del arquitecto Joaquín Rucoba (1844-1919) a encargo de la Sociedad Arana Unibaso y Compañía. Fue la cuarta infraestructura de estas características abierta en Madrid a finales del siglo XIX, en un momento en el que el deporte de la pelota vasca alcanzó una notable popularidad en la capital española. Le precedieron, por este orden, los frontones Jai Alai (1891), Fiesta Alegre y Euskal Jai.
Inaugurado el 29 de abril de 1894 y estuvo en funcionamiento hasta el año 1919. Con la Guerra Civil sus instalaciones fueron reconvertidas en comisaría y, durante los primeros años de la dictadura franquista, sirvió como lugar de ensayo de bandas musicales vinculadas a la Falange Española. A mediados del siglo XX, se vendió a la compañía automovilística Citroën, que lo utilizó como taller de reparaciones.
En 1997 fue comprado por la sociedad vasca Frontón Jai Alai, que inicialmente pretendía su recuperación para uso deportivo. Posteriormente, la propiedad pasó a manos de la empresa Aguirene.
Creado como frontón reglamentario, provisto de estancias de descanso, oficinas administrativas y taquilla. Las salas principales se encuentran en los tres pisos del cuerpo principal y en el posterior se ubican las escaleras que comunican con las localidades, cocina, almacenes y cuartos de los pelotaris.
El Frontón Beti Jai se ubica en el número 7 de la calle del Marqués de Riscal, muy cerca del Paseo de la Castellana, en el distrito madrileño de Chamberí. Ocupa una parcela de 3.609 m² y la superficie construida alcanza los 10.800 m². Está realizado en diferentes estilos, entre los que cabe destacar el eclecticismo de la fachada principal, el neomudéjar, presente en algunas partes del interior, y la arquitectura del hierro característica del siglo XIX.
Su núcleo central lo conforma una cancha al aire libre, de 67 m de largo, 20 m de ancho y 11 m de alto. Alrededor de la misma se extienden las gradas, que rodean la pista por sus lados oriental y meridional, dibujando una planta semi-elíptica.
El graderío tiene una capacidad aproximada para 4.000 personas y se articula en cuatro plantas, cerradas al interior mediante balcones con barandillas y comunicadas entre sí a través de escaleras de madera. Se sostiene por medio de un entramado de columnas y vigas de hierro forjado, algunas de ellas curvadas para dar inclinación a las gradas, y presenta cubierta de madera. En los techos se conservan restos de frescos.
Desde hace unos años la plataforma vecinal “Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid” trabaja por la recuperación de este singular edificio. Actualmente, en internet, podemos acceder a un blog, a una página en facebook y a un set de fotografías en Flickr.
Para conocer más podemos acudir a wikipedia, a la web de UNESCO-Madrid o a la bibliografía de publicaciones que nos recomiendan desde la plataforma vecinal.
En el plano gráfico la galería de imágenes en la web de Telecinco, en la página de la plataforma, o el reportaje de TVE y la colección de vídeos que aparecen en la web de la plataforma.
Muchas gracias por publicar información sobre el Beti-Jai y ayudarnos a divulgar su existencia.
Salu2,
Igor González (Plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid)