La política sobre el Patrimonio Mundial
Luis Lafuente Batanero es (era) subdirector de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura desde hace… años, muchos años. Gracias al rico patrimonio histórico-artístico que posee España se han podido inscribir muchos bienes en la Lista del Patrimonio Mundial y ahí ha estado el eterno subdirector.
Pero el tiempo pasa, los bienes son muchos, la Convención de París, su Guía Operativa y otros muchos documentos aprobados por UNESCO deben ser aplicados en España y en los bienes declarados. No está siendo así. Y los problemas crecen.
El problema puede ser Ibiza y la construcción de un megapuerto; puede ser Salamanca en general o el parking de los Bandos y la huerta de las MM. Adoratrices en particular; puede ser Sevilla y un rascacielos que destrozará la visión de la ciudad; o puede ser la llegada del AVE al centro de Barcelona justo por debajo de los principales hitos de Gaudí.
Lamentablemente no todo es tan duro como pueda parecer, ahí está el bloque de Moneo en Ávila, o la desaparición del Plan Especial de Salamanca. Por lo tanto, se podría decir que, la administración española goza de demasiada permisividad.
Ya en la pasada Sesión del Comité del Patrimonio Mundial, en Sevilla, organizada por España, se detectó un intento de (digamos…) “sabotaje” por parte de un Estado miembro, el Estado Español. Recordemos (diario ABC del domingo 30 de junio de 2009): “Fuentes del Ministerio de Cultura confirmaron ayer a ABC que en la 33 reunión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco no se tratará el informe que sobre el impacto que tendrá la Torre Pelli en Sevilla presentó Icomos”. “No se va a hablar de esto -dijeron las fuentes del Ministerio de Cultura- porque hay por delante y en la agenda de los asistentes otros temas que ya estaban previstos. Icomos ha presentado este informe porque están aquí y la reunión se celebra en Sevilla, pero nada más”. Como si los demás no supiéramos cómo funcionan estas reuniones. Como si el Ministerio, a falta de poder modificar el resultado de las votaciones, creyese poder dictar el orden de la reunión.
Declaraciones similares fueron realizadas por “fuentes del Ministerio” a los medios de Salamanca indicando que el informe elaborado por la misión reactiva que visitó esa ciudad el pasado mes de febrero no sería tratado en la Sesión de Sevilla y sí en otra posterior.
Finalmente tanto el tema de Sevilla como los temas de Salamanca fueron tratados por el Comité. Pese a los intentos del Estado Español por negar tal posibilidad, por ¿manejar la agenda del Comité?… ¡¡con qué pretensiones se emiten qué declaraciones a los medios de comunicación!!.
Pero el escándalo es vox populi desde que el pasado 22 de agosto el ingeniero industrial José Vicente Costa publicase un anuncio de una página en el periódico La Vanguardia en el que denuncia cómo el Ministerio de Cultura de España engañó a la Unesco al afirmar que no hay alternativas a su trazado o que la zona catalogada del templo de la Sagrada Familia está a más de 60 metros de donde pasará el túnel.
La plataforma “Ave pel litoral” afirma que todavía existen cuatro alternativas posibles -Litoral, calle Aragón, calle Valencia o por el Vallés- y recuerdan que la empresa INTEMAC está estudiando, por encargo del propio ADIF, si las medidas para proteger el templo son satisfactorias. Según esta plataforma, Luis Lafuente, no es ningún experto independiente.
Serán muchos los bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en el tiempo en que Luis Lafuente fue máximo responsable en el Ministerio, pero llegará el día en Unesco tenga que sacar de la lista a algún bien, o dejarlo en la lista “en peligro”. Todo por haberse desentendido de qué era lo que los Ayuntamientos, las Comisiones Territoriales de Patrimonio y las Comunidades Autónomas hacían a espaldas del Estado Parte. Una retirada de la Lista será más dolorosa que gozosas fueron todas las inscripciones. Pero eso, tras el cese a tiempo (BOE del 7 de septiembre de 2009), no se podrá conocer.