Galicia para el verano
Son buenas fechas, por ejemplo para recorrer la comarca de Barbanza, cuya localidad más reconocida es Riveira, a unos 60 kilómetros de Compostela. Además de playas, puerto, lonja, almejas, berberechos, turistas y buena temperatura, tenemos las parroquias de Aguiño, Artes, Carreira, Castiñeiras, Corrubedo, Oleiros, Olveira y Palmeira.
Los atractivos de la zona pasan por el mirador del monte Curotiña, sus caballos salvajes, los paseos de Valle-Inclán, A Pobra do Caramiñal, la ría de Arousa… buenas e impresionantes vistas de la costa gallega y los puertos que también podemos disfrutar desde la cima del Curota.

El dolmen de Axeitos, uno de los más hermosos monumentos megalíticos gallegos, emerge entre los pinos, tojos amarillos y brezos malvas como un milagro arqueológico: ocho piedras verticales, ligeramente abatidas, que sostienen una losa horizontal.
Yendo hacia Corrubedo, entre altos eucaliptos, higueras, cruceiros y hórreos, llegamos a Oliveira donde hay varios accesos al parque natural Complejo Dunar y Laguna de Carregal y Vixán. Entre la arena de la playa de la Ladeira despuntan los restos de lo que podría ser un campanario.
El faro de Corrubedo, de 1853, es obra del ingeniero Celedonio Uribe, autor de numerosas obras y reformas urbanísticas llevadas a cabo en Riveira en la segunda mitad del siglo XIX.
El castro de Baroña, declarado patrimonio artístico nacional y romanizado del siglo I después de Cristo, está situado en una península al lado del mar y con unas vistas impresionantes. Posee una primera defensa con dos muros de piedras paralelos y foso. También hay otros tres más escalonados que sólo dan acceso por una puerta precedida de una escalinata pétrea. El poblado consta de dos grupos de viviendas circulares separadas por una plaza.