La villa romana de La Olmeda
La villa romana de La Olmeda, está situada en el término municipal de Pedrosa de la Vega (Palencia), en la vega del río Carrión y próxima a la margen derecha de dicho río. Fue en el año 1968 cuando el propietario del terreno descubrió varias construcciones de época romana. Desde hace 25 años es visitable, al igual que el aula interpretativa instalada en la iglesia de San Pedro de Saldaña. El yacimiento es BIC desde el 3 de abril de 1996, y desde hace unas semanas (3 de abril de 2009) dispone de un nuevo edificio de los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García-Pedrosa.
La villa romana ocupa una superficie de 4.400 metros cuadrados, con 31 habitaciones, un jardín, cinco pasillos, cuatro torres y dos pórticos, además de 10 estancias anexas a los baños, que ocupan una superficie de 900 metros cuadrados.
La Olmeda es una explotación agraria formada por diversas edificaciones. El edificio principal perteneciente a un “potentior” muestra dos partes bien diferenciadas: la “villa” propiamente dicha y los baños con los que se comunica por un gran pasillo. La fachada principal se abría al sur, con una galería porticada enmarcada por dos torres octogonales. El conjunto residencial se remata en la fachada norte, con dos torres cuadradas.
La Olmeda destaca por la regularidad de la planta y porque “también desvela la forma de vida de la clase aristócrata y de sus esclavos”. Sin olvidar los mosaicos que en ella se conservan, entre los que destaca el del Oecus.
La villa se dispone en torno a un patio central, en cuyo derredor, comunicadas por un amplio peristilo, se distribuyen las habitaciones. Se conservan numerosas habitaciones, entre las que se destaca el «oecus» al este. En la zona de los baños, al oeste, se conservan el apoditerium y el frigidarium, pavimentados con «opus signinum».
Varias de las habitaciones aparecen pavimentadas con mosaicos de variados motivos geométricos. Destaca el mosaico del Oecus, en el que se representa la escena de Aquiles en Skyros, en el momento que es descubierto por Ulises.
En los alrededores de la villa se han descubierto hasta tres necrópolis. La más antigua, al noroeste de la villa, data del siglo I después de Cristo y prolonga su uso hasta el siglo IV después de Cristo, ya en época Tardorromana. La necrópolis del sur, con más de medio millar de exhumaciones, destaca por la variedad de los elementos de ajuar. Las nuevas tecnologías se han apoderado de las nuevas instalaciones del yacimiento convirtiendo a La Olmeda en un museo didáctico, intuitivo, interactivo y muy visual, a través de recreaciones en tres dimensiones que ayudarán al visitante a comprender como fue la villa en su época de esplendor, cómo se vivía allí y cómo decayó. Hoy el esplendor y el lujo que aquella villa romana tuvo en el siglo IV, renace en un nuevo edificio que une vanguardia e historia para convertir uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Bajo Imperio Romano que se conservan en Europa en todo un referente turístico.
Un edificio contemporáneo con el que se dará al yacimiento arqueológico que esconde el “realce” que merece.
Ahora toda ella está cubierta por un edificio construido en hormigón, cristal y acero que cortan una bóveda romboidal que cubre los cerca de 5.000 metros que posee en superficie y una altura de once metros. Se adapta con sus tonos rojizos al entorno ocre de la tierra en que se ubica esta mansión, en la Vega de Saldaña. Las distintas naves interiores tienen 22 metros entre pilares y 70 metros de longitud. Los mosaicos, a través de una pasarela metálica rematada con madera y vidrio de seguridad, pueden ser observados con una luz tenue adecuada a la vista que se logra a través de paneles de policarbonato.
La única separación que hay entre las estancias son unas mallas metálicas que imitan con el lenguaje del siglo XXI los muros de las habitaciones de esta gran mansión, sin impedir una visión global de toda la villa en su conjunto.
Los arqueólogos que han analizado la villa romana de La Olmeda, Pedro de Palol durante veinte años y José Antonio Abásolo hoy, coinciden en que debió de ser un incendio, y el cese en la actividad de los propietarios -se presume que eran acaudalados tratantes de caballos- lo que enterró esta villa del bajo imperio romano durante siglos.
Algunos de los motivos decorativos geométricos, que aparecen en los mosaicos, se repiten en otras villas romanas, como la de San Julián de la Valmuza, en Salamanca, o la de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real.
La Olmeda es un buen espejo que demuestra que la divulgación no sólo es necesaria sino una inversión de futuro. Y ejemplo a seguir en otros lugares, como la yacimiento de la provincia de Salamanca, una de las primeras villas romanas conocidas, dedicada casi a ser centro neurálgico del cultivo del olivo y la vidas en los siglos I y II, en plena época dorada del Imperio Romano. Su hundimiento se produjo unos doscientos años después, pero conservaron restos de salas para banquetes, recepción, molinos, tinajas y almacenes. En aquel caso fue el profesor de la Universidad de Salamanca Enrique Ariño Gil el encargado de descubrir unos restos que ahora parecen mirar hacia La Olmeda como ejemplo y espejo.
La Olmeda está cerca de Saldaña, y se llega por un desvío de la CL-615. El horario de visitas al museo es de 10.30 a 18.30 de martes a domingo a un precio de 5 euros la general y 3 para grupos de diez personas o más.
Para saber más:
- Web Oficial del Museo
- Visita virtual (tarda en cargarse, requiere JAVA, pero merece la pena)
- Set de fotos en Flickr
- Villa Romana de La Olmeda: el más grandioso mosaico policromado del mundo
- Villa Romana de La Olmeda
Soy de Navarra y hoy día 12 de octubre, festivo. no estaba abierto. ¿Como es posible que un día festivo, aunque sea lunes no esté a disposición del público un yacimiento tan importante como éste?.
En fin nos hubiera gustado compararlo con el de las Musas de Arellano (Navarra).
Saludos
Muchisimas gracias por este trabajo tremendamente interesante.
[…] La Olmeda, descubierta en 1968 por Javier Cortes, es una pequeña ciudad con varios tipos de edificaciones que incluyen espléndidos baños, todo ello decorado con una insólita profusión de mosaicos. Los arquitectos Pedrosa-Paredes la han cubierto, y en los próximos años dispondrá de un museo y un centro de interpretación que ayude a comprender aun más la importancia que tuvo este territorio en la Antigüedad. En la localidad cercana de Quintanilla de la Cueza está la villa de La Tejada descubierta dos años más tarde. […]