El peatón toma Córdoba
En estos días se cierra al tráfico el entorno de la mezquita cordobesa por lo que los peatones, y turistas, podrán disfrutar más de la ciudad, ahora menos mecanizada, menos contaminada, más segura y transitable. Desde el pasado mes de septiembre la circulación ya estaba restringida durante los fines de semana.
El sistema elegido para controlar el tráfico en el entorno de este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad es el de los bolardos móviles que permiten el acceso a vecinos y transporte público.
En el futuro se pretende peatonalizar parte del paseo de la Ribera, una importante vía de la ciudad, lo que supone la creación de un nuevo bulevar arbolado sin aceras y en el que se reserva un espacio para el tránsito selectivo de vehículos de los residentes y los servicios públicos.
Las ciudades andaluzas tienden hacia la prohibición del tráfico rodado en sus centros históricos. En el caso de Córdoba esto se hará con la ayuda de la Cátedra de Movilidad de la Unesco que marcará los pasos a seguir. Actualmente se construyen en Córdoba dos aparcamientos subterráneos alejados del casco histórico para que los visitantes y conductores puedan estacionar. También se estudia el futuro del transporte público dentro del casco histórico y sus estrechas calles.