Entre Sagunto y Huesca: el mudéjar

Escrito el día 28 de Diciembre de 2008 en de fuera, cultura, Patrimonio, Arte Sacro, Turismo   

400 kilómetros de autovía (A-23 para España y E-07 para Europa), entre Sagunto y Huesca, permiten repasar parte de la historia de España desde el arte mudéjar a los episodios de la Guerra Civil.

Sagunto. La siderurgia abandonada, los bares de pescadores, las ruinas del castillo y las naranjas clementinas.

Segorbe. La fuente de los Cincuenta Caños, la ciudad amurallada, las fiestas de septiembre, el valle de Palancia, la torre de las Campanas de Jérica y el escritor Max Aub.

Camarena de la Sierra. Las cuestas del Ragudo y los maquis, los caminos pertenecientes a la red de senderos de Europa, las pistas de esquí de Javalambre y Valdelinares, los balnearios, las aguas minerales, los lavaderos…

imgTeruel. El paisaje de los chopos, los dinosaurios, las torres de las iglesias, Tirwal (pequeño enclave musulmán al que llegó Alfonso II siguiendo a un toro bravo sobre el que se desplazaba una estrella), los primeros alarifes, la catedral mudéjar, las torres de San Martín y San Salvador, los ríos Guadalaviar y Turia.

Albarracín. Los Montes Universales, trigales y piedras de rodeno, el castillo de Peracense sobre Aragón, Alustante con su retablo, su escalera de caracol y los enrejados de las casas. Las minas de hierro de Ojos Negros, sus viviendas de mineros, la vía férrea…

Daroca. El humedal de Ojos del Jiloca, la villa fortificada con su judería, sus tascas, pastelerías y queserías.

Fuendetodos. La casa de Goya, las vides, el Museo del Grabado, Belchite y sus ruinas,…

Zaragoza. El Ebro, la basílica, Los Monegros…Huesca. La muralla árabe, los campanarios, la piedra, la pizarra, la iglesia de Nueno, Jaca, el Camino de Santiago, Somport, Canfranc. Y final.

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