Rastrillo en el barrio histórico
La Asociación ‘Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio’ se congratula de la resolución emitida por el Procurador del Común de Castilla y León en la que insta al Ayuntamiento de Salamanca a cumplir con su propia Ordenanza de exposición de mercancía en las fachadas de los establecimientos comerciales ubicados en la ciudad histórica. Este reconocimiento, no sólo a la Ordenanza sino también a la racionalidad de la misma, es sólo un pequeño paso que deja en manos de una institución, el Ayuntamiento de Salamanca, su ejecución.
Estamos convencidos de que si nadie es desleal y se mitigan los ánimos por sacar la mercancía a la calle conseguiremos tener una ciudad más bella, aún, a la que vendrán más turistas, más veces.
Pero los turistas, de los que vive ese comercio de los objetos de recuerdo, no sólo se pasean entre perchas, también lo hacen entre mesas, sillas y sombrillas que ocupan gran parte del vial de las principales calles de la ciudad. Éstas son las consecuencias de una Ordenanza, la de terrazas, excesivamente liviana, ya que atiende las necesidades del peatón y porque, a pesar de que marca ciertas pautas, también conlleva a desvirtuar la esencia de muchas calles, a perder perspectivas y a disfrutar con tranquilidad y limpieza de la visita a una ciudad histórica, ahora mercantilizada y convertida en una prueba de obstáculos.