Bienes Naturales Patrimonio de la Humanidad
La cruz de la moneda, este año, se llama Islas Galápagos. Ya que han sido declaradas como Patrimonio Mundial en Peligro debido a la degradación medioambiental que están sufriendo y que sólo es un reflejo de la situación del planeta: masificación turística y especies invasivas.
Según el informe en los últimos 15 años estas islas han experimentado un cambio radical tanto en su economía, como en los aspectos sociales, culturales y ecológicos debido al turismo, la inmigración y el cambio climático.
En la lista de Patrimonio en Peligro han entrado la región de Karst en el sur de China, el volcán y los “tubos de lava” de Jeju, en Corea del Sur, y las selvas de Atsinanana, situadas en Madagascar.
En la cara de la moneda, y más para España, está la declaración del Parque Nacional del Teide (Tenerife) como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en Nueva Zelanda. El estratovolcán de 3.781 metros de altura es reconocido como “uno de los lugares más ricos y diversos en sucesión de paisajes volcánicos y espectacularidad de valores naturales de todo el mundo”.
La UNESCO también ha inscrito en la lista de lugares considerados Patrimonio Mundial: el Monte Fuji (Japón); la Casa de la Opera de Sydney (Australia), el Fuerte Rojo, en la ciudad india de Nueva Delhi, o las torres de vigilancia ‘dialou’, en la provincia china de Guangdong.