Redefiniendo el hórreo asturiano
José Ángel Rivas Andina nos ilustra, con un artículo en La Nueva España, sobre el pasado, presente y futuro inmediato del hórreo asturiano.
La legislación asturiana del Patrimonio Cultural generaliza, a todos los hórreos construidos con anterioridad al año 1900, que conserven sus características constructivas.
“el hórreo era lo que hoy ya no es: no es un granero, ya que no hay grano que almacenar. No está vinculado a una vivienda agrícola, ya que éstas se encuentran en vías de extinción. No es un símbolo de prestigio, ya que la agricultura se asocia al pasado y ya no es la principal generadora de riqueza. […] el concepto «hórreo» hace referencia a una realidad sensiblemente diferente, cuyas características, en parte heredadas del pasado y en parte novedosas, sugieren algunos planteamientos encaminados hacia su redefinición […] El espacio del hórreo es el del vacío, las interrelaciones con la casa y su entorno, con los campos de cultivo. Un espacio que mantiene su carácter aunque el propio hórreo haya desaparecido, lo que no sucede con un hórreo descontextualizado y desvinculado de su casería. […] Como antiguo granero elevado, es esencialmente una frontera entre el gran vacío exterior que lo envuelve y un vacío interior acondicionado para el almacenaje de la cosecha. Desaparecida ésta, el vacío interior, elevado y de acceso dificultoso, refuerza su carácter sagrado, recogido en un relicario de madera, otro gran vacío de nuestra economía actual. […] Quizás el vacío sea la auténtica esencia del conjunto «hórreo», e incluso podamos ver su vaciado final del territorio asturiano. Pero mientras tanto, y evocando a Le Corbusier, el «hórreo» seguirá siendo el juego sabio, correcto y magnífico de la viesca bajo la luz de la antoxana.”
Artículo completo, aquí.
El problema del hórreo está indicado en el artículo recogido: es difícil conferirle una utilidad ya. Y sin embargo es un milagro de la arquitectura, a pesar de que es considerado patrimonio mobiliario. Desde el punto de vista conservacionista la cuestión es cómo evitar la pérdida de esta joya de la arquitectura del pasado. A decir verdad son muchos lo impedimentos para la conservación eficaz y en el futuro no va a evitarse la destrucción de una parte importante de ellos. A mi juicio, se carece de una política conservacionista eficaz al respecto.