La acrópolis sin chicles ni tacones
Leído en 20 Minutos el 5 de mayo de 2007
La Acrópolis ateniense se cierra a los tacones y los chicles. De esta forma las autoridades griegas quieren preservar el monumento, y muy especialmente el suelo del mismo que es un mármol de más de dos milenios de antigüedad.
Este mármol es la parte del Odeón de Irodio Atiko más agredida y despreciada por los visitantes. Tal es así, que en el año 2006 se recogieron más de 27 kilos de restos de chicles pegados en la parte interior de butacas, y no sólo eso, los espectáculos serán más vigilados en su instalación y el acceso con tacones no será permitido.
Me parece una muestra más de la acción destructora del turismo sobre el patrimonio. Muestra la fragilidad al mismo tiempo de este y cómo las concepciones convencionales para su conservación son ya ineficientes. Se precisa una nueva forma de abordar la conservación del patrimonio de la que por el momento nadie, y menos que nadie los partidos políticos en este país, no tienen ni idea.